“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo, lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa, que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
Horacio Verbitsky, periodista y escritor argentino
Comunicado Importante

Ante la imposibilidad de compartir los posts que se publican en este blog en facebook se han realizado varios ajustes técnicos para lograr solucionarlo y no ha conseguido.

Lo que nos hace pensar que los artículos que se publicaron en facebook fueron marcados como inapropiados por lectores que no están de acuerdo con la línea editorial de este blog.

Por eso nos hemos visto obligado a crear un nuevo blog para poder seguir exprensándonos de forma libre. Aquí está la nueva dirección.

https://blogjoaquinmedina.blogspot.com/

sábado, 25 de agosto de 2012

Una foto con más de 30 años de historia.


               Miguel Sáez Requena me dio hace unos días una fotografía en la que  aparece  de Policía Local en el margen izquierdo. Estaba trabajando  en Elda  y  hacía sustituciones en Caudete. La foto esta tomada el año 1980. Hace 32 años la Policía Local la componía ocho personas: José Requena Requena (el “Pancho”, hermano del acuarelista Rafael Requena y que no aparece en la foto), Miguel Sáez Requena, Manuel Martínez Agulló, José Mª Sánchez Martínez, Antonio Beneito Requena, Francisco Pagán Domenech,  Antonio Pagán Domenech, hermano del anterior y Rafael Martínez Conejero. Esta era la plantilla de la Policía Local que tenía el Ayuntamiento siendo Pedro Sánchez y Vicente Lillo alcaldes.  Antonio Beneito  a quien recuerdo como una persona afable y muy servicial,  estaba de policía con otros compañeros (el “Seva” y el “Puncha” y dos mas) y siendo  alcalde José Puche Soriano, fue ascendido a cabo. Cuando  Antonio se jubiló, lo sustituyó Manuel Martínez, quien estuvo diez años desempeñando la dirección de la Policía Local con Vicente Lillo.
 
           
         En mi época, los jóvenes no nos metíamos en muchos líos. Pero, si surgía algún asunto de orden público o tráfico, sobre todo, era con Antonio, Pagán, Rafael o con José María, con quienes teníamos que solucionarlos. Hace cincuenta años, los problemas a los que se enfrentaban los Policías que aparecen en la foto eran similares a  los de ahora pero, con menos intensidad. Para empezar, en vez de inmigración existía emigración: la gente salía “a buscarse la habichuela”, como decía  Carlos Cano en una de sus coplas, sobre todo a Francia y Alemania. Iban armados con una porra y no con pistola. La delincuencia y los robos a viviendas no eran  frecuentes. Las drogas, apenas si sabíamos que efectos tenían. Estábamos en el inicio del porro. Todavía no habían empezado a romperse las familias y a generarse problemas sociales. La marihuana, cocaína, pastillas…. no habían hecho acto de presencia.
              Las guaridas, que tantos problemas y tantas denuncias generan, no estaban de moda y el alcohol, entre la juventud, se consumía con más moderación y no a tan temprana edad. A las dos o las tres de la mañana era una hora prudente para retirarse a dormir. El cambio ha sido radical. Hoy en día, las dos de la madrugada es la hora de salir a la calle un fin de semana. Fue a finales de la   década de los setenta, cuando empiezan a cambiar los usos, horarios y costumbres. No es que a partir de esa fecha, coincidiendo con la llegada de la democracia, la Policía tuviera menos competencias pero, al común de los mortales, le costaba entender que un delincuente lo detuvieran treinta veces y siguiera delinquiendo. Hace cuarenta años, los gitanos eran un colectivo integrado. Muchos tenían oficio. Las Cuevas era un barrio tranquilo. Recuerden que fue un tal Manuel, que vivía en la cueva situada al final de la calle Madrid, el primero en empezar a recoger la basura doméstica con un carro. Hoy, es un barrio marginal y conflictivo. La falta de trabajo y la aplicación de medidas, que bien podríamos calificar de blandas, tienen como consecuencia el incremento de robos con unas  bandas organizadas se mueven a sus anchas.
 
A una vecina irlandesa le entraron hace unos meses en la vivienda que tiene en la calle Santa Bárbara y la desbalijaron. Ha decidido volverse a su país. ¿Motivos?: no se fía, por falta de seguridad. Esta claro que como la cosa no cambie, ante un panorama tan poco seguro y tan incierto, cada vez hay motivos para pensar, como decía Jorge Manrique (1440-1479) en los primeros versos del conocido poema “Coplas a la muerte de su padre”, que “cualquier tiempo pasado fue mejor”. En el asunto  de la seguridad, desde luego. Esta depende, en parte, de la Policía Local.  Y estos reciben órdenes de los alcaldes. En muchos casos, por decirlo de alguna forma, al pretenderse actuaciones de las del tipo “políticamente correctas”,  los resultados tienen un efecto contrario. Aplicar la teoría de “al pan pan y al vino vino” y coger al toro por los cuernos, a la larga, es mas efectivo que los paños calientes. Con mas Policías y más medios técnicos y materiales que antes, la seguridad, hoy en día  ….¡no esta garantizada!

2 comentarios:

  1. Me siento orgulloso de ver a mi abuelo de policía y a sus compañeros, desempeñaron un fabuloso trabajo,que dios los tenga en su gloria alos que ya faltan....

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  2. Yo tambien m siento orgullosa d ver a mi abuelo y a sus compañeros...emocionante q el señor lo tenga en gloria
    Una cosa Chimo mi abuelo es Jose M Martinez Sanchez t has confundido con el orden d los apellidos

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