Uno de los más afectados era el panadero. Como había presentado dos escritos, y no había tenido respuesta, se presentó en el pasado Pleno para manifestar su queja.
El Alcalde salio por peteneras al decirle al hijo de Pepe Claveles que la entrada a esta calle era por la Plaza de la Iglesia y que, en caso de que tuviera que entrar una Ambulancia, entre dos personas podrían retirarlo.
Una cosa ha quedado clara: que en vez de hablar en la barra de un bar el caudetano tiene que acostumbrarse a ir al Pleno a manifestar su queja o propuesta. Si además expone su problema desde el respeto y la moderación....¡mejor que mejor!. Paco ....¡lo hizo muy bien!
¡El Alcalde también! al rectificar ordenando retirar el susodicho macetero del centro de la calle El Horno. Le ha dicho al hornero que delimitará dos zonas de carga y descarga en la calle El Mercado. Repito que es una práctica aconsejable dejarse caer por el Pleno a exponerle directamente al Alcalde tu problema.
Fue una condición que acordé con Mollá al empezar la Legislatura en la que fui concejal: la participación ciudadana en el Pleno. Hasta entonces, no se había puesto en práctica que el ciudadano interviniera a pesar de aconsejarlo el ROFF.
En el pasado Pleno, tres fueron los ciudadanos que expusieron sus quejas. Ánimo, que estas intervenciones denotan una muestra de buena salud democrática. Y no es necesario que sean quejas: puede ser cualquier sugerencia o propuesta que beneficie o mejore a tu pueblo.
