Si se fijan en el pantalón de pana que lleva el señor y en la puerta de madera (más abajo) que se utilizaba para cerrar una alberca o el corral encontraran una similitud directamente relacionada con la ecología, la sostenibilidad, el reciclaje y la reutilización: conforme se desgastaba el pantalón .... no se deshacían de él ni compraban otro nuevo.
Al contrario. Le colocaban encima de la parte rota o desgastada un trozo de pana sin preocuparles que fuera de otro tono. Con la puerta hacían tres cuartos de lo mismo que con el pantalón: las parte de la madera que se rompía o que por la humedad se desgastaba, la reforzaban con trozos de hojalata que antes habían sido botes de conserva o de cualquier otro producto.
¿Tirar? ...¡qué dices!. Nuestros abuelos no tiraban nada. Todo lo reutilizaban, reforzaban, remachaban cosían, unían o ensamblaban.
De una forma de vida basada en la escasez, necesidad, miseria, penuria y estrechez extrema hemos pasado a la de la abundancia, exageración, profusión y derroche.
A aquella gente no le hacía falta convocar costosas e hipócritas "Cumbres" para salvar el Clima ni cambiar de vida para reducir las emisiones del CO2. Lo malo es que siempre paga el mismo: el pobre.
Los que nacieron a partir de 1980 han tenido la enorme suerte de no saber qué cara tiene la necesidad y la miseria y esta breve crónica que deja al descubierto el falso progreso en el que estamos inmersos....seguro que les sonará a chino.
Ahora vivimos en la cara opuesta de la moneda: el usar y tirar y el derroche. Hemos perdido el sentido de la proporción, del término medio y de lo justo.
Consumir durante todas las estaciones, meses y días del año, sin ningún tipo de control ni limitación, es nuestra única preocupación. Consumiendo y derrochando ....¡somos felices!. Es como una terapia.
Y para eso tenemos a nuestra disposición y a escasos metros de la puerta de nuestras casas, autlets, shopping, rebajas viernes negros, ofertas, promociones, centros comerciales...Si levantaran la cabeza nuestros abuelos no entenderían que llevar pantalones rotos y deshilachados es ir a la moda. Vivimos en un mundo al revés.
Pero... ¡esto es lo que nos ha metido por los ojos la televisión y ahora la compra por Internet de productos que, la mayoría de veces, no necesitamos.
Es el comprar por comprar. Lo que hace falta es que ni nuestros nietos ni sus hijos tengan que ponerles trozos de hojalata a las puertas y parches a los pantalones de pana.
De una forma de vida basada en la escasez, necesidad, miseria, penuria y estrechez extrema hemos pasado a la de la abundancia, exageración, profusión y derroche.
A aquella gente no le hacía falta convocar costosas e hipócritas "Cumbres" para salvar el Clima ni cambiar de vida para reducir las emisiones del CO2. Lo malo es que siempre paga el mismo: el pobre.
Los que nacieron a partir de 1980 han tenido la enorme suerte de no saber qué cara tiene la necesidad y la miseria y esta breve crónica que deja al descubierto el falso progreso en el que estamos inmersos....seguro que les sonará a chino.
Ahora vivimos en la cara opuesta de la moneda: el usar y tirar y el derroche. Hemos perdido el sentido de la proporción, del término medio y de lo justo.
Consumir durante todas las estaciones, meses y días del año, sin ningún tipo de control ni limitación, es nuestra única preocupación. Consumiendo y derrochando ....¡somos felices!. Es como una terapia.
Y para eso tenemos a nuestra disposición y a escasos metros de la puerta de nuestras casas, autlets, shopping, rebajas viernes negros, ofertas, promociones, centros comerciales...Si levantaran la cabeza nuestros abuelos no entenderían que llevar pantalones rotos y deshilachados es ir a la moda. Vivimos en un mundo al revés.
Pero... ¡esto es lo que nos ha metido por los ojos la televisión y ahora la compra por Internet de productos que, la mayoría de veces, no necesitamos.
Es el comprar por comprar. Lo que hace falta es que ni nuestros nietos ni sus hijos tengan que ponerles trozos de hojalata a las puertas y parches a los pantalones de pana.
En esta canción, Roberto Carlos hace años que ya denunciaba la deriva del planeta Tierra..

