“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo, lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa, que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
Horacio Verbitsky, periodista y escritor argentino

jueves, 12 de julio de 2018

Un 10 de octubre de 1987 publicaba la primera crónica. Casi treinta y dos años después, hoy me despido de todos ustedes. Ha sido un auténtico honor y un placer informarles.

      Desde el 10 de octubre de 1987 hasta hoy han transcurrido casi 32 años. A lo largo de este tiempo he estado realizando crónicas  desde distintos medios:  La Verdad, La Tribuna,  La Comarca, Caudete Digital.... y por último desde este Blog donde he colgado 2.110 crónicas y 58.000 fotografías que ha tenido 2.230.000 entradas.

Más de mil quinientas entradas diarias los dos últimos años ponen de manifiesto el interés  de mis paisanos por este Blog. No obstante, he decidido que hoy es un buen día  para despedirme de todos ustedes. Creo que debe ser así: cuando las cosas funcionan. ¡No al revés!


       Quiero  felicitar a  los que han colaborado con este blog como Óscar de Caso, Paco El Rubio, Mariana Almanza, Leo, El Narda, Olivares, Arturo,. … y a los pocos que aportan comentarios  dando nombres y apellidos Vicent, Diego, German….  A los señores  anónimos les recomendaré que salgan del anonimato. Conozco las dificultades. Un anónimo sentenció un día: “si digo lo que pienso, identificándome, peligra mi trabajo”. ¡Ahí está la madre del cordero!.
    Porque, esta democracia todavía no está del todo consolidada. Lo dice Joaquin Sabina: “que ser valiente no salga tan caro y que ser cobarde no valga la pena”. “Te contaré cosas”, me dijo un día un Alcalde…..”¡si eres buen chico, claro!”. Esto ….¡no es democracia!. No obstante les animo a enfrentarse al enemigo a cara descubierta.
   También quiero agradecerles su interés a los incondicionales que me han seguido cada día desde EEUU, México, Canadá, Italia, Inglaterra, Francia, Alemania, Irlanda….
     Y sobre todo a mi mujer por lo mucho que me ha aguantado. Sin su paciencia, no habría llegado tan lejos. También a  los políticos en activo. Ha sido un auténtico placer contar lo ocurrido en las Sesiones Plenarias (con el de la semana pasado he asistido a 327 Plenos) y miles de anécdotas  más de nuestro querido pueblo.


Pero, lo que más me ha gustado ha sido trazar el perfil humano y profesional de muchos paisanos. El último, el del Chef Pastelero Roberto Pérez.  Llegará lejos este paisano. Si a alguien ofendí, le pido sinceras disculpas ya que nunca fue mi intención.
Y como la cabra siempre tira al monte, quien sabe si un año de estos volvemos a encontrarnos en la red.  No. No le busquen  tres pies al gato que no los tiene. Un  día de octubre de 1987 decidí realizar la primera crónica y tal día como hoy he considerado que era el adecuado para hacer la última....


 Porque... uno ¡ya está muy visto!, créanme. Hasta siempre, queridos amigos. Ha sido un auténtico placer y un honor haberlos tenido en la otra parte de la pantalla como interlocutores.
      Les dejo como recuerdo una bella canción del cantautor Joan Baptista Humet (Navarrés 1950-2008). Estuvo casado con una caudetana. Empezó estudiando Arquitectura en Barcelona y terminó como poeta y cantautor. A la edad de 58 años moría víctima de un cáncer de estómago.

En sólo unos pocos versos, nos muestra el egoísmo, la avaricia, la desconfianza en el prójimo y la alienación de los individuos. Lo hace con sensibilidad y humor y nos enseña como combatir esos males de la sociedad, que hoy siguen estando vigentes: siendo humildes, rechazando el rencor, y perdonando. En definitiva: siendo solo seres humanos. Espero que les guste.






El poste que Juan Carlos I ordenó que se retirara ante la negativa de Iberdrola. Estaba en medio de la calle que más tarde sería Atleta Antonio Amorós. ¿Quien dice que la Monarquía no sirve para nada?

       Esta historia ocurrió hace  43 años. En la década de los 70, Caudete había iniciado un imparable despegue urbanístico hacia el Sur-Este. Una de las acometidas de Energía Eléctrica la había colocado Iberdrola, unos años antes, en medio de una calle que más tarde se bautizaría con el nombre de Atleta Antonio Amorós. Se había realizado un bloque de viviendas y en medio de la calle había quedado un poste  tal y como aparece en el dibujo.

      Iberdrola no estaba por la labor de retirarlo sino le pagaban un montón de miles de duros de los de entonces. Las reuniones con la Compañía eran infructuosas. Los vecinos que se habían mudado al nuevo edificio estaban aburridos del poco éxito que tenían sus quejas.

    A uno de ellos, Juan Rey Pérez, se le ocurrió una brillante idea. Era diciembre de 1975 y hacía tan solo unos días que Juan Carlos había sido nombrado Rey de las Españas. En representación del resto de afectados, Juan le mandó una carta y unas fotos de la situación. Unos días después, el Marqués de Mondéjar, Jefe de la Casa Real, mandaba una carta con el membrete del Rey: "en breve tendréis noticas".

    No había transcurrido un mes cuando Juan Carlos I les mandó otra que  les decía a los vecinos: "en breve, el poste será retirado". ¡Y así fue!. Lo que parecía imposible de resolver con Iberdrola, gracias a la mediación del Monarca, quedó solucionado en menos de un mes.

     ¿Quién dice que la Monarquía no sirve para nada? ¡Poco agradecidos que están los vecinos al padre del actual Rey por el interés que se tomó! Me estoy planteando poner a su hijo al corriente de la falta de seguridad que padecemos los caudetanos, que los perros acampan a sus anchas por las calles y del incumplimiento de las Normas Urbanísticas por falta de control.

    Le  aclararé, al que presuntamente acusan ahora de cobrar una comisión por mediar en la construcción del AVE de Medina a la Meca, que el malo suele ser el que denuncia mientras que al infractor lo canonizan aunque instale una Almazara en Suelo Urbano de Uso Residencial.  Ya me lo decía mi madre: lo mejor es comer y callar.

           No. No es edificante que el Equipo de Gobierno no se moje en una materia ….que a todos afecta. Tener conocimiento y no haber abierto a estas alturas un expediente de infracción urbanística es dejadez de funciones. La suerte que tienen es que la oposición no acaba de ver el alcance del desprestigio político que supone para un Alcalde, que es Arquitecto Técnico, "no actuar para reponer la legalidad urbanística". Sin querer, o queriendo, le están salvando el culo.

    Por otra parte,  también soy muy...muy, pero ¡muy consciente! de que el Urbanismo y el Patrimonio, a la sociedad caudetana, les importa una auténtica higa.



"Resignación. No ¡Levántate y piensa!". "Nos fuerzan a resignarnos porque han comprobado que los pueblos resignados, cuando tienen problemas, no son rebeldes ¡son mansos!", por Óscar de Caso.


         Comenzaremos el escrito de hoy, benditos lectores, con pura ortodoxia. La segunda acepción del vocablo “resignación” admitido por la RAE lo define como: “Conformidad, tolerancia y paciencia en las adversidades”. A este dictamen un servidor le añadiría: hasta cierto punto.
          La resignación viene a ser como un producto de drogadicción que consigue poner a dormir la conciencia de las gentes. Logra que, fomentando la maldita competitividad, el crecimiento sostenido y los mercados, nuestros ojos se cieguen y no veamos con que celeridad se contaminan los ríos, los mares y los aires.
          El único discurso totalitario y globalizador nos obliga a no buscar otra salida, esta es la única posible. Nos fuerzan a resignarnos porque han comprobado en multitud de ocasiones que los pueblos resignados, cuando tienen problemas, no son rebeldes, son mansos, muy mansos…
          Es una apreciación curiosa que esta total conformidad se diluya entre la gente que no quiere verla, o que no le gusta, o que no se da cuenta, o que no le dejan que se dé cuenta que nos han metido en la máquina del tiempo, han puesto la marcha atrás y llegaremos a cotas del siglo XIX.
          Escribamos acerca de la resignación del desempleado al que le surge su propia culpabilidad por no lograr un empleo. Le hacen creer que el único responsable de la situación tan terrible en la que se encuentra es él (filosofía protestante de EE. UU) por no haber sido capaz de triunfar. De este modo, el dominio del poder elude responsabilidades sobre el parado y el pobre oprimido tiene que cargar con esa penitencia.
          En los tiempos que corren la presión dominante del poder no necesita de la Fuerzas Armadas o paramilitares; han encontrado el método más terrible, eficiente y cruel: el dominio de la mente desde los televisores, desde las sentencias de los tribunales, desde los discursos de los grillos políticos que le cantan a la aurora. Principalmente, desde los medios de comunicación que solo le dicen al pueblo tan solo una parte de la verdad.
 Forman un rodillo de discursos dominantes que generan indefensión, un poquito de miedo, mezclado con ilusiones esporádicas, y más de lo mismo todos los días.


Construyen esa arquitectura de la indiferencia que dicen que está basada en el que “por mucho que yo haga algo las cosas no van a cambiar”. Se trata de no adocenarse, de crear un relato, otro distinto, entre la insumisión y la inmolación, y la sumisión y la obediencia; imágenes que despierten ilusión e iniciativa.
          No quieren que seamos personas con memoria ni conozcamos la historia; únicamente precisan de esclavos que no duden, que no reflexionen, que estén deshumanizados. Al desprenderlos de la memoria son como zombis que nada más que se estimulan con las autopsias en vivo de los programas del corazón o bien con los partidos del Barça-Madrid; más fútbol que nunca… Frivolidad a raudales.
          Acabo este escrito lo mismo que como acabó el señor Anguita, don Julio, una charla en presencia de un servidor, diciendo: “Levántate y piensa”
          Con el contundente título del poema “No” del señor Bertol Brecht finalizo, con incierta esperanza, el escrito de hoy.
No aceptes lo habitual como cosa natural.
Porque en tiempos de desorden,
de confusión organizada,
de humanidad deshumanizada,
nada debe parecer natural.
Nada debe parecer imposible de cambiar.



miércoles, 11 de julio de 2018

El historiador David Garrido analiza la actual situación de Caudete con el Reino de Valencia en el diario "La Veu" titulado "Cabdet: la Valéncia irredempta?. Memóries Históriques"

     El historiador David Garrido empieza este interesante artículo diciendo que "Caudete, hoy en la provincia de Albacete, Comunidad de Castilla La Mancha en el pasado fue una villa valenciana. Hoy no recuerda su pasado valenciano". David es amigo de la Arqueóloga Mª Luz Pérez. Antonio Conejero, Presidente de la Asociación Amigos de la Historia de Caudete, es un ferviente admirador de este historiador.


     El Periodista Ll. Capellá decía de David en una entrevista: "Se ha familiarizado tanto con el medievo que se refiere a los reyes catalanes como si fueran los hijos de la vecina del cuarto. Ahí radica, en parte, la amenidad de sus escritos. El resto lo pone la erudición. Josep David Garrido (Alacant, 1965) es doctor en Historia (UAB, 1997) y experto en paleografía y diplomática. Su último libro: Jaume II de Mallorca (Rafael Dalmau Editor, 2011)".


    No. No se esconde para decir una gran verdad: "Ni José Bono, ni García Page ni Mª Dolores de Cospedal han hecho nada para rescatar nuestra historia relacionada con Valencia". Yo añadiría que ni los políticos locales para "no ofender a sus jefes" cuando esa historia está latente y presente en nuestro querido pueblo y que se pone de manifiesto en cada acto que organiza la Asociación Valencianista de Caudete, recientemente creada y cuyo Presidente es Emilio J. Catalán.

 No he traducido el artículo al castellano porque se entiende muy bien y, sobre todo, porque perdería parte de lo que siente y manifiesta Garrido. Este artículo lo publicó hace unos días en el  DIARIO "LA VEU". A los aficionados a la Historia ….seguro que les gusta:

     "Cabdet, hui inclosa a la província d’Albacte, a la regió espanyola del García-Page, la Cospe, el Bono i la Dulcinea del Toboso, en temps passats fou part del Regne dels valencians. Perduda la guerra de Successió, pels valencians (ja sabeu: quan el mal ve d’Almansa), la vila reial valenciana fou condemnada a ser castellana, annexionada a Villena. I vegeu, ironies del destí, hui, a l’Espanya de les autonomies, Cabdet continua a Castella, mentre que Villena la castellana forma part de la Comunitat o desficaci territorial on habiten els valencians.
     
Ep! Que ningú s’espante. Desficaci territorial que l’Espanya borbònica, la d’ara i la d’abans, mai no ha volgut esmenar. Hi ha un territori valencià històric, bastit des dels temps de Jaume I, i un territori resultat del trinxament en províncies espanyoles en 1833, 1836 i 1851. Ja n’he parlat.

 En 1844 resulta que un diputat per Alacant, natural de Villena, ben apadrinat a Madrid, on exercia de subsecretari de Governació, s’empescà que Villena (Villena la castellana!) havia de formar part de la província d’Alacant i —voilà!— Villena a Alacant. Ah! I de regal Saix, el poble de la consellera Ana Barceló Chico, una senyora que tot i la vàlua que hom li suposa —no li la negue— és incapaç de soltar una frase en valencià.

   Ostres! Arriben a alcaldes, a diputats, a consellers, xe autèntiques llumeneres!, però, ai llas!, és que mira que els costa parlar valencià. Xe, tu, que parlar valencià és més difícil que fer-ho en suahili, rus o esquimal! O això o és perquè ens prenen per babaus, als valencians i parlants de la bella llengua d’Ausiàs March, o encara pitjor, és perquè els la bufa la cultura i la llengua del poble que exhibeix el gentilici valencià.

En fi, i després ix el destarotat —per la tele!— que es queixa dels exàmens de C1 de la Junta Qualificadora sense pronunciar ni una en valencià. Potser es pensen que això del valencià en dues passadetes s’ho ventilen. Total, ja veieu, ara el que es porta, la moda lingüística, és l’anglès a espardenyades estil «relaxing cup of cafè con Leche in Plaza Mayor».

I així, ja veieu, ensenyen anglès —obligat— d’eixe que faria enrojolar Shakespeare a Torrevella, Oriola, Saix, Villena o Requena, però —mecatxis!— el valencià, la llengua pròpia i genuïna dels valencians, és voluntari. Vegeu quin desficaci!

 País trinxat territorialment i mental, no estranye que la història pàtria, com la llengua, importe un rave a qui còmodament està instal·lat en l’Espanya de xaranga i pandereta, hooliganisme rojofutbolístico inclòs. I així als valencians ens han bastit una realitat —relat en diuen ara— de poble oblidadís, menfotista i babau. Ací cap qualsevol pocavergonya. Si al Zaplana el feren president, què us diré?

Hi havia un temps, però, en què els valencians eren —érem— d’una altra manera valorats. Vegeu! A València hi nasqueren reis, reis importants, i Xàtiva fou el bressol de dos papes, dos! Aleshores, vaja!, València lluïa orgullosa la seua «valenciana prosa», no contaminada per les parles carpetovetòniques.


Fixeu-vos: si haguera sobreviscut el fill de Ferran II i Germana de Foix, Joan li deien, un altre gall potser haguera cantat. Atenció!: haguera estat l’hereu del pare a València i tots els estats de catalans i aragonesos. La medicina aleshores no estava tan avançada com hui i l’elevada mortalitat infantil afectava fins a les famílies més excelses. Tot plegat, finalment, obligà els valencians a compartir rei amb els castellans.
Des de la guerra de 1296-1304, en què fou conquerit el sud valencià, Cabdet fou valenciana, fins a 1707, quan fou annexionada a Villena (Castella). En època foral, com veiem en aquest mapa de 1632, Cabdet fou un illot valencià envoltat de terres castellanes.

Cabdet.
    Des de la guerra de 1296-1304, la de la conquesta del sud valencià per Jaume II, Cabdet s’incorporà a la Corona de catalans i aragonesos, inclosa en la nova governació, la que tenia per capital Oriola, del Regne de València. Villena també s’incorporà al Regne i Saix, però la llarga guerra dels Dos Peres (1356-1369) modificà per sempre la frontera meridional valenciana. Villena i Saix foren preses pels castellans, que ja no les abandonarien.

 D’aquí la castellanització d’aquesta àrea de l’Alt Vinalopó i d’aquí, doncs, cognoms com Domene (castellanització de Domènec) o la pervivència de llinatges com Barceló, Mataix, Verdú, etc. Jumella, també valenciana, fou conquerida pels castellans en 1357, que ja no l’abandonaren. La guerra dels Dos Peres convertí Villena i Saix en una falca castellana en territori valencià, tot deixant la valenciana Cabdet aïllada.

Cabdet passà al patrimoni reial en 1422 i hagué de patir una altra guerra que enfrontà Castella i la Corona catalanoaragonesa en 1429-1430. Precisament el sud valencià fou teatre d’operacions d’aquell conflicte. Vaja!, que quede clar: valencians i castellans no es repartien besadetes llavors. La veritat és que els Garcia-Pages, els Bonos i les Cospedals quan més lluny millor; i ara —vegeu!— doncs també. Cabdet fou arrasada pels castellans en aquella guerra de 1429-1430 i assotada per la pesta, fins al punt que gairebé es despoblà.


En 1436, la pau de Toledo posà fi a la disputa de castellans i catalanoaragonesos i Castella restituí Cabdet al Regne de València. La vila valenciana, envoltada per Villena, depenia de la connexió al Regne a través de l’altiplà dels Alforins, que Villena també reivindicava. Vegeu ací l’origen de la conversió de Cabdet en un enclavament territorial ja entrat el segle XVI i també l’inici d’una disputa que, en el cas de Cabdet, s’allargà fins a la fi del segle XVII.

Per tal d’assegurar la defensa de Cabdet, sempre amenaçada pels castellans des de Villena, els estaments de les Corts valencianes pressionaren Ontinyent perquè adquirís la vila en 1446, amb la qual cosa Cabdet passà a formar part del terme d’Ontinyent fins que la capital de la Vall d’Albaida la restituí al patrimoni reial en 1470. Villena, castellanitzada, s’havia convertit en un nucli expansiu que amenaçava les viles valencianes amb les quals limitava, sobretot Cabdet: «tots dies los castellans se farten d’ocupar los termes d’aquella».

     I en la defensa de Cabdet s’implicà el cap i casal valencià. Els jurats de València, en 1502, enviaren una carta al rei Ferran II en què justificaven el seu intervencionisme per ser València «mare e pus principal de tot lo Regne e sempre és estada promptíssima en ajudar, afavorir e defensar les dites vostres viles d’Ontinyent e Cabdet ab pròpies despeses, perquè la vostra vila de Cabdet no fos separada, ans restàs dins lo vostre Regne de València, així com és estada de la conquesta del gloriós senyor rei don Jaume, d’immortal memòria, fins ací.»


En 1502, castellans i catalanoaragonesos ja compartien rei (rei i reina), però això no tancava o, si més no, apaivagava els litigis territorials. Compartien rei, sí, però continuaven sent estats distints, totalment autònoms, i fins i tot enfrontats. València denuncià repetidament que «és cosa intolerable e que Vostra Majestat no deu permetre se faça per ésser tan poderosos los de Villena e los de Cabdet tan indefensos». Bé, el rei era Ferran II i, de debò, les queixes caigueren en oïdes sordes; almenys res de significatiu per a Cabdet, que restà aïllat definitivament, de facto, de la resta del Regne.
La guerra de Successió fou determinant en la història de Cabdet. La derrota a Almansa tingué com a conseqüència la pèrdua de Cabdet per al Regne dels valencians.

La guerra de Successió
Cabdet, tot i la precarietat de la seua situació geogràfica, era una vila valenciana. Segons escriu Gaspar Escolano al llibre novè de la Década primera de la historia de Valencia (1611), «es Capdete villa de quatrocientas casas de christianos viejos, fita a dezisiete leguas de Valencia, en una punta que haze el Reyno dentro de Castilla, y assí confina con Villena y Biar, y tiene por aldeas a Bugarra y Oliva, que agora elles y sus castillos están por el suelo».

Quan esclatà la guerra de Successió, Cabdet tenia tres-cents habitants i era un nucli urbà sense muralles que la defensassen. L’inici de la guerra en territori valencià (1705) i els moviments de l’exèrcit borbònic del bisbe murcià Belluga l’obligaren a acatar el bàndol borbònic, al qual s’havia adherit Villena.


   Precisament és Villena la que comminà Cabdet a reconèixer el rei Felip. Cabdet ho féu i fins i tot s’obligà a pagar la manutenció de l’exèrcit borbònic per l’equivalent als tres-cents veïns de la vila i a reclutar un contingent de huitanta homes per a incorporar a les tropes de Belluga.


Belluga, en març de 1706, envià quatre-cents homes a trencar el setge maulet de la Font de la Figuera, que s’havia mantingut fidel a Felip de Borbó. No reeixiren i giraren cura tot aturant-se a Cabdet, on romangueren quatre dies alimentats pels cabdetans. Vaja! D’antuvi, no hi ha cap escena d’heroisme austriacista ni cap indici de parcialitat favorable al rumb polític que havia pres el Regne.

 Ara bé: al bàndol «botifler» també militava la veïna Biar, no només la castellana Villena. Fins i tot podem albirar certa propensió al bàndol borbònic de les elits de la vila, les quals en fugiren tan bon punt s’assabentaren de la proximitat de tropes britàniques amb les quals marxaven les milícies —miquelets— d’Ontinyent.

 Efectivament, només saber que s’acostava a Cabdet un fort contingent britànic, uns tres milers d’homes, reforçat per cent-cinquanta miquelets ontinyentins, marxaren de la vila el capellà Escuder, el prevere Jacint Gallur i el seu germà Antoni, Josep Díaz, Antoni Sánchez, Ambròs Vinader, Ignasi Llença, Francesc Rei, Bartomeu Roís Quiles i altres. L’endemà, 6 de juliol de 1706, els austriacistes entraren a Cabdet. Què succeí? La vila ara acatà Carles III, rei dels valencians. Aquest —recordem-ho— sí que jurà els Furs.
Cabdet: Castella-La Manxa o València? Vet ací el dilema dels cabdetans. Ara bé: si la llengua dels valencians, com es deia en 1738, "no corre ni se practica", difícilment podrà reeixir la vella afecció que uní els cabdetans amb els valencians.

Cabdet, si la visiteu, era una població reduïda al teixit urbà format pels carrers Estret, Mare de Déu de Gràcia fins a la llotja, les Jornetes i Sacrament. Els britànics marxaren i hi restaren els ontinyentins comandats per Gregori Fita. Entre els cabdetans que secundaren la causa de Carles III hi eren Joan Vinader, Lluís Golf, Gaspar Domingo Cervià, Lluís Amorós, Josep Benet i Vicent Conejero.

Els borbònics del cardenal Belluga, reforçats pels contingents del duc de Berwick, iniciaren el contraatac contra les posicions austriacistes en setembre de 1706. Vet ací que l’11 d’octubre prengueren Oriola, que saquejaren brutalment, i el 21 Elx. Prèviament, una companyia de cent homes del regiment de dragons borbònic de l’irlandès Daniel O’Mahony escometé Cabdet amb l’ajut de tres-cents veïns armats de Villena. Val a dir-ho, atacaren quan aconseguiren superioritat numèrica.

 Els assaltants s’emboscaren a les proximitats de Cabdet per la nit, de tal manera que a trenc d’alba assaltaren sense pietat els cabdetans que eixien de la població per a treballar les seues propietats. En sentir els trets, un sergent dels miquelets eixí a veure què passava i fou mort. S’inicià l’atac i l’estira i arronsa, entre trets d’uns i altres, s’allargà durant tot el matí. A migjorn, el rector de l’església de Santa Caterina eixí a parlamentar. Els assaltants demanaren que Cabdet reconeguera Felip de Borbó rei.

 Finalment, els cabdetans hi accediren. Poc era el nombre de milicians ontinyentins que restaven a la població. Les portes de Cabdet s’obriren als invasors, però aquests, incomplint el pacte, saquejaren la població i cremaren els documents del consell de la vila a dretcient. Villena, finalment, perquè era Villena la que hi havia darrere dels dragons d’O’Mahony, conquerí Cabdet.

A Cabdet romangué una guarnició borbònica, que cometé tota mena d’excessos, fins a agost de 1708, tot i que al seu terme pernoctà l’exèrcit austriacista que s’enfrontà a Almansa al del duc de Berwick. La guerra, com és ben sabut, la perderen els austriacistes, i Villena aprofità l’avinentesa per a demanar al rei vencedor que convertís Cabdet en la seua aldea.

    El 14 de setembre de 1407, per reial cèdula datada a Madrid, Felip V decretava que «la dicha villa de Caudete y sus vecinos, desde ahora en adelante, queda, como lo mando, reducida a la jurisdicción de la Ciudad de Villena para que sea su aldea, y como tal esté sujeta a ella, sin que por la dicha villa ni sus vecinos se contravenga a esta mi resolución en manera alguna.»


Cabdet fou castigada per la seua adhesió a l’austriacisme. Bé, això argumentà Villena per a humiliar-la i posseir-la. Un capellà cabdetà, Lluís Golf, encapçalà en 1727 el plet per a restituir la independència municipal perduda. Ho aconseguí. El Consell de Castella, en 1737, reconegué que «Caudete como tal no havia delinquido». Arran de tal reconeixement, Cabdet tornà a ser vila de nou, independent de la ciutat de Villena. Ara bé: de tornar al Regne dels valencians res de res; Cabdet restava a Castella, agregada a l’anomenat Regne de Múrcia.
 
La llengua.
Com parlaven els cabdetans? Ara no, però en el passat pels seus carrers ressonà la llengua d’Ausiàs March. Quan deixà de parlar valencià? Al Libro del sobreacequiero de la villa de Caudete (1738) llegim: «por cuanto los capítulos y ordenanzas que se establecieron en ella para el régimen y buen gobierno de dichas aguas en el año mil quinientos cuarenta y ocho se hallan poco intel·ligibles por estar en lengua valenciana [...]


     Y respecto de estar escritos en lengua valenciana, la que no corre ni se practica en esta dicha villa, mandó así mismo que, para su buena inteligencia y observancia se traduzcan de la lengua valenciana, en que están escritos, en "castellano". Qui diu això és Jacinto Conejero, «alcalde de aguas».

     El «sobresequier» (sobreacequiero) era un càrrec valencià, amb atribucions que diferien de les del seu homòleg castellà «alcalde de aguas». Aleshores, després de l’ínterim villener, s’havia esborrat tota petja foral valenciana i sembla, a més a més, que la llengua dels valencians ja «no corre ni se practica». La frase, de debò, em recorda la de Carles Ros al pròleg del seu Tractat d’adages i refranys valencians (1736): «la llengua valenciana, hui en dia, ni s’estima ni usa».


   Més aïna hi havia qui no volia que no correguera ni s’usara. L’ocupació villenera sotragà per sempre la identitat, histórica i lingüística, de Cabdet, fins al punt d’atacar els mateixos símbols de pertinença al Regne, que foren esborrats de tot arreu, tot començant per la crema de documents públics.

 El segle XVIII fou un temps difícil per a tota llengua diferent a la castellana a la monarquia dels Borbons, i més encara en un territori annexionat a Castella. Destruït el Regne de València, era debades tornar-hi. La fidelitat lingüística es ressentí pertot, oimés al sud fronterer amb Castella, d’aquí la castellanització progressiva del Baix Segura i del Vinalopó Mitjà.
En 1951 Cabdet deixà de formar part de la diòcesi d'Oriola i s'integrà a la d'Albacete. La secessió de les terres valencianes fou ara definitiva.

Tornar al país dels valencians
La divisió provincial de 1833 agregà Cabdet a la província d’Albacete, partit judicial d’Almansa. Si Villena i Saix, castellanes, havien estat incloses a la província d’Alacant, Cabdet també ho intentà, en 1861, però fou debades. En 1927, el Sindicato Católico Agrícola de Cabdet elevà una instància a l’ajuntament cabdetà perquè gestionara la possible incorporació de la població a la província meridional valenciana, però ara, els edils votaren majoritàriament en contra.

La raó: no volien pertànyer a la mateixa província que Villena. Altrament, en 1951 Cabdet passà a formar part de la diòcesi d’Albacete. La reivindicació de tornar algun dia a formar part de València no ha mort, encara que ha estat força reprimida de 1976 ençà, moment que, amb l’inici de la Transició a la mort de Franco, ressorgiren els anhels valencianistes.
En 1861 els cabdetans intentaren integrar-se a la província d'Alacant. Fou debades. De nou ho intentaren en 1927, però l'ajuntament cabdetà ho impedí: no volien pertànyer a la mateixa província que Villena.

Malauradament, la Transició acabà ofegant tota mena de vindicació d’un país avingut amb la seua història. El pacte UCD-PSOE que donà lloc a l’Estatut valencià acabà amb les aspiracions d’una autonomia respectuosa amb la identitat valenciana.

 El garbuix de la confusió s’ensenyorí de la política valenciana, incapaç, des de la lleialtat a l’Espanya neoborbònica, de trobar solucions per a l’encaix valencià, sense que això no signifique la desaparició progressiva de la identitat cultural i lingüística. El català continua en recessió i —vatua!— encara hi ha qui no ho veu. A Cabdet, en aquells anys d’esperances i frustracions, hi hagué qui tornà a insistir en la vella reivindicació de tornar al Regne.

 Ara bé: poble lingüísticament castellà, que la realitat mana, s’equivocaren de porta i anaren a cercar l’ajut a la València espanyolista sollada de blau, la dels caragirats. Òbviament, fracassaren. Altrament, el pas de la província d’Albacete a la regió dita de Castella-La Manxa acabà per ensorrar tota mena d’aspiració a recuperar la valencianitat perduda. La comunitat dels Bonos, García-Pages, Cospes i companyia ha fet tot el possible per esborrar qualsevol petja de la valencianitat del passat.
No obstant les vicissituds històriques patides, Cabdet ha recordat el passat valencià, tot i que en l'actualitat garbellat pel sedàs de les convencions polítiques que han sollat la senyera de blau. A la foto, comparsa de cristians desfilant pels carrers de Cabdet.

Cabdet: València irredempta? Històricament, indiscutiblement, Cabdet fou valenciana i, és més, als carrers de Cabdet ressonà la llengua dels valencians fins que, avatars de la història, s’esllanguí.

 Ara, però, pel que llegim en algunes proclames que vindiquen el vell anhel de ser valencians, prescindeixen de l’afecció a l’idioma que els fou furtat. Bé, vegeu ací el dilema dels cabdetans: si la llengua dels valencians «no corre ni se practica», difícilment podrà reeixir la vella afecció que uní els cabdetans a la resta de valencians.
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"Lección de Ecología". Los de nuestra generación practicábamos la ecología por pura necesidad. La de hoy para salvar el Medio Ambiente.


Lección de Ecología de una señora al cajero de un Supermercado:
      En la fila del Supermercado, el cajero le dice a una señora que debería traer su propia bolsa ya que las bolsas de plástico no son buenas para el medio ambiente. La señora pide disculpas y explica:
“Es que no había moda verde en mis tiempos-“
El empleado le contestó: “Ese es ahora nuestro problema. Su generación no puso suficiente cuidado en conservar el Medio Ambiente
"Tiene razón", le dice la señora: nuestra generación no tenía esa moda verde en esos tiempos:
-En aquel entonces, las botellas de leche, las botellas de gaseosa y las de cerveza se devolvían a la tienda.
-La tienda las enviaba de nuevo a la fábrica para ser lavadas y esterilizadas antes de llenarlas de nuevo, de manera que se podían usar las mismas botellas una y otra vez. Así realmente las reciclaban.
-Subíamos las escaleras, porque no había escaleras mecánicas en cada comercio ni oficina
-Íbamos andando a las tiendas en lugar de ir en coches de 150 CV cada vez que necesitábamos recorrer 200 metros.
-Por entonces, lavábamos los pañales de los bebes porque no los había desechables.
-Secábamos la ropa en tendederos, no en secadoras que funcionan con  220 voltios. La energía solar y la eólica secaban verdaderamente nuestra ropa.
-Los chicos usaban la ropa de sus hermanos mayores, no siempre modelitos nuevos.
-Entonces teníamos una Televisión o Radio, en casa, no un televisor en cada habitación. Y la TV tenía una pantallita del tamaño de un pañuelo, no una pantalla del tamaño de una ventana.
-En la cocina, molíamos y batíamos a mano, porque no había maquinas eléctricas que lo hiciesen por nosotros.
-Cuando empaquetábamos algo frágil para enviarlo por correo, usábamos periódicos arrugados para protegerlo, no cartones preformados o bolitas de plástico.
-En esos tiempos no arrancábamos un motor y quemábamos gasolina solo para cortar el césped. Usábamos una podadora que funcionaba a músculo.
-Hacíamos ejercicio trabajando, así que no necesitábamos ir a un Gimnasio para correr sobre cintas mecánicas que funcionan con electricidad.
-Bebíamos agua del grifo cuando teníamos sed, en lugar de usar vasitos o botellas de plástico cada vez que teníamos que tomar agua.
-Recargábamos las estilográficas con tinta, en lugar de comprar una  nueva y cambiábamos las cuchillas de afeitar en vez de tirar a la basura toda la maquinilla solo porque la hoja perdió su filo.
-En aquellos tiempos, la gente tomaba el Tranvía o el Autobús y los chicos iban andando a la Escuela, en lugar de usar a su mamá o papá como taxista las 24 horas.
-Teníamos un enchufe en cada habitación, no una regleta de enchufes para alimentar una docena de artefactos.
-Y no necesitábamos un aparato electrónico para recibir señales desde satélites situados a miles de kilómetros  de distancia en el espacio para encontrar la pizzería más próxima.
-Así que me parece lógico que la actual generación se queje continuamente de lo irresponsables que éramos los ahora mayores por no tener esta maravillosa moda verde en nuestros tiempos.
¿Qué les ha parecido?