Un vecino de La Villa me ha hecho llegar su malestar por la gran cantidad de excrementos de perros que tiene que sufrir en esta zona del casco urbano. En otras ocasiones la queja la ha llevado al Ayuntamiento. En su exasperación, ha llegado a poner un cartel en su fachada que decía "Por favor, el que tenga perros que recoja sus cacas. Ya estoy cansado de las cacas al lado de mi casa".
No. No es solo este vecino el que esta cansado de los excrementos. Me consta que son muchos los que tienen que aguantar la incívica conducta de los propietarios de perros que no recogen sus excrementos dejándolos, sin ningún pudor, en medio de la calle o de la acera con el consiguiente peligro para el resto de la comunidad.
Me ha hecho llegar una nota en la que expresa su indignación: "Soy un vecino de la Puerta la Villa, exactamente de la calle Gerardo Mates. Hace muchos años las calles se ensuciaban de hojas de panizo, salicornios o paja. Ahora, en pleno siglo XXI, se llenan de mierdas de perros que son tan grandes como una paella. Esto, señores, es vergonzoso y asqueroso....
....No creo que a usted, dueño de un perro, le gustaría que yo fuera a la puerta de su casa y me cagara delante de su fachada como hacen vuestros perros que no tienen culpa. Pero, no acaba aquí la cosa porque también es vergonzoso que recojáis el excremento en una bolsita y la dejéis en la repisa de las ventanas. Repito que en el siglo XXI es vergonzoso que los perros llenen las calles de mierdas, algunas, repito, tan grandes como una paella....."
Hace tres años, el Ayuntamiento aprobó una Ordenanza para castigar con multa al propietario de un perro que ensucie la calle. Pero... ¡no se aplica!. Hay métodos que no son caros, como es a través del ADN (muchos pueblos lo tienen en marcha) para saber quien es el propietario del perro que ha dejado una cagada en una esquina.
Esta más que justificada la queja de este vecino ante una actitud poco solidaria e irrespetuosa de muchos caudetanos. Los hay que las recogen con una bolsa de plástico y la llevan a una papelera. Pero, a la vista de las que se pueden contar por cualquier calle del pueblo, no cabe duda de que son muchos más los que no se lo toman en serio.
No. No es solo este vecino el que esta cansado de los excrementos. Me consta que son muchos los que tienen que aguantar la incívica conducta de los propietarios de perros que no recogen sus excrementos dejándolos, sin ningún pudor, en medio de la calle o de la acera con el consiguiente peligro para el resto de la comunidad.
Me ha hecho llegar una nota en la que expresa su indignación: "Soy un vecino de la Puerta la Villa, exactamente de la calle Gerardo Mates. Hace muchos años las calles se ensuciaban de hojas de panizo, salicornios o paja. Ahora, en pleno siglo XXI, se llenan de mierdas de perros que son tan grandes como una paella. Esto, señores, es vergonzoso y asqueroso....
....No creo que a usted, dueño de un perro, le gustaría que yo fuera a la puerta de su casa y me cagara delante de su fachada como hacen vuestros perros que no tienen culpa. Pero, no acaba aquí la cosa porque también es vergonzoso que recojáis el excremento en una bolsita y la dejéis en la repisa de las ventanas. Repito que en el siglo XXI es vergonzoso que los perros llenen las calles de mierdas, algunas, repito, tan grandes como una paella....."
Hace tres años, el Ayuntamiento aprobó una Ordenanza para castigar con multa al propietario de un perro que ensucie la calle. Pero... ¡no se aplica!. Hay métodos que no son caros, como es a través del ADN (muchos pueblos lo tienen en marcha) para saber quien es el propietario del perro que ha dejado una cagada en una esquina.
Esta más que justificada la queja de este vecino ante una actitud poco solidaria e irrespetuosa de muchos caudetanos. Los hay que las recogen con una bolsa de plástico y la llevan a una papelera. Pero, a la vista de las que se pueden contar por cualquier calle del pueblo, no cabe duda de que son muchos más los que no se lo toman en serio.


