“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo, lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa, que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
Horacio Verbitsky, periodista y escritor argentino

viernes, 6 de enero de 2017

La rueda, el vapor, la electricidad, la electrónica. ¿Para bien o para mal?... por Óscar de Caso.


    La rueda, el vapor, la electricidad, la electrónica. ¿Para bien o para mal?. Hay cinco pilares esenciales en la construcción democrática del siglo XXI que tienen difícil acomodo en un discurso electoral en el que se apela siempre a cuestiones más emocionales.

        El primero es la destrucción del empleo debida al desarrollo tecnológico. Siempre se ha dicho que la rueda destruyó empleo, lo mismo que el motor de vapor y el motor eléctrico, pero también que a la vez generaron mucho empleo. Pero, esto ya no sucede. Está demostrado que el desarrollo tecnológico destruye empleo de manera plena. Si fabricas un vehículo que se conduce a sí mismo, habrá una parte del proceso que genera empleo, pero a la vez desaparecen muchos taxistas. Por tanto, el reparto del empleo se convierte en algo urgente.

     En segundo lugar, si a través del empleo no podemos sostener la renta suficiente para poder ser ciudadanos, tenemos que ir pensando en términos de una renta básica; ¿cuál es la posibilidad, cómo se articula, cómo se financia?; pero tiene que formar parte del debate.
          El tercer pilar tiene que ver con el crecimiento. No podemos seguir obrando como si no hubiera medio planeta Tierra devastado ecológicamente. Hay medio planeta que no podemos usar porque está contaminado por metales pesados, desertizado, desforestado, y por tanto no podemos seguir pensando que el crecimiento pueda ser ilimitado. La era del petróleo y el gas se está acabando, y somos unos irresponsables al no prestarle la suficiente atención.

          El cuarto tiene que ver con los cuidados. Tenemos que entender que las mujeres han asumido íntegramente los trabajos del cuidado de las familias y que no ha sido considerado empleo. Nos han dado una buena vida al precio de cargar ellas con una vida mala.

          El quinto pilar tiene que ver con las migraciones. En un mundo con mucho desplazamiento no podemos obrar como si esto no existiera. Estos cinco pilares van a configurar la política del siglo XXI. No va a venir ninguna vanguardia a decirnos “esto es así”, ni ningún sabio o grupo de sabios, sino que tenemos que empezar a discutir desde abajo. 

Hay que abrir un debate durante el tiempo que haga falta, porque estos cambios son revolucionarios. Una revolución es hacer posible lo imposible. Y una revolución siempre empieza con una gran conversación. Las voces críticas son las que van a marcar realmente las ventanas abiertas.
POSDATA.- Este escrito es, a mi modo de pensar, algo que tarde o temprano hay que planteárselo porque es de sentido común y, parece ser, que no podemos hacer nada por evitarlo. La autoría pertenece al señor Juan Carlos Monedero.
          Hoy toca finalizar con la periódica recuperación y traducción al castellano de una canción en catalán del maestro Serrat. Objetivo que me he impuesto con el deseo de dar a conocer a los amantes de la poesía y de la música que por algún desgraciado motivo no dominen esa lengua.

          La canción se titula “Si hagués nascut dona” (Si hubiera nacido mujer), pertenece al disco “Mô” (Mahón) del 2006. En esta canción Serrat se imagina si hubiera nacido mujer. La canción le permite tomar el ambiente de negrura de la posguerra, a la memoria del Poble-sec, barro y barrio entrañable de la infancia.

    En ella denuncia el ostracismo de la mujer y el machismo imperante durante el franquismo, la abnegación absoluta, el miedo al despertar sexual, la boda por la iglesia, la rutina doliente del matrimonio. Trabajo, miseria y una vejez prematura como premio. Una grandeza de realidad poética.

Si hubiera nacido mujer, habría hecho feliz
a mi madre que quería una niña.
En recuerdo de la abuela que murió en el 36.
Me llamaría Joana, Joana, 
la de la maña. La del 95 de la calle Cabanyes.

Si hubiera nacido mujer, para bien o para mal,
solamente habría sido aleccionada
con muñecas, cocinitas, agujas y dedal.
Herramientas en miniatura
para una oscura vida futura.
Venenos envueltos en golosinas.
Es decir, un suponer, una historia en blanco y negro.
Blanco era el frío, negro era el pan
recién acabada la guerra.

Si hubiera nacido mujer, habría hecho girar
mansamente el antiguo corro de la patata
mientras los chicos jugaban a saltar y parar,
se encaramaban a los árboles,
colgaban balones y se zurraban
y meaban de pie por las esquinas.

Si hubiera nacido mujer habría estudiado
hasta cuarto, con suerte, y quizá magisterio.
Sumisa, discreta, que nunca el vecindario
pueda decir ni media.
Serían de corcho la llave y la paga
y en casa antes de las diez
como tarde. Te lo juro.
Y llorar sangre una vez al mes,
ocultos bajo una máscara
tus sentimientos a flor de piel
como casi, casi todas....

Si hubiera nacido mujer, sigamos inventando …
después de años de ahorros y noviazgo me habría
casado por la iglesia vestida de blanco.
Mi madre lloraría, dice que de alegría,
cuando me llevara del brazo de un príncipe azul
de guardarropía.

Si hubiera nacido mujer, para mal o para bien,
me habría hartado de tragarme penas,
de preparar rancho, de cambiar pañales,
de follar sin ganas…
Joana, Joana, apurando el marro,
bregando de sol a sol, y tirando del carro.
O quien te dice que no me habría agenciado
 al sultán de la Verneda.
Si es cara o cruz, nadie lo sabe
hasta que cae la moneda.

Si hubiera nacido mujer, hablando con el espejo,
cada día más vieja, cada día más gorda.
Viendo como levantan el vuelo uno a uno los hijos
y cenando a solas llantos a la cazuela.
Ajados los labios,
poniendo flores a los recuerdos
y cuidando de los abuelos.
O quizá un día me habría ido
allende el cielo protector de la casa
por caminos indóciles lejos de mi rebaño
a buscar a la Joana.
Joana, Joana, la de la maña del 95.
La del 95 de la calle Cabanyes










1 comentario:

  1. Gracias por la recuperación y traducción al castellano de canciones originariamente en catalán, de Serrat. Amo especialmente su obra en ese idioma, incluso la encuentro más musical y poéticamente muy bella. Conocí el idioma catalán sólo por mi interés de acceder a sus canciones, porque conocer a Serrat en uno solo de los idiomas, es conocerlo por la mitad.

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