“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo, lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa, que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
Horacio Verbitsky, periodista y escritor argentino

domingo, 23 de julio de 2017

Recuerdo y nostalgia de un cura que no pasó desapercibido. Auspicio Sepúlveda Villar (1936-2014) primer y ultimo párroco de San Francisco.

Yo tenía 17 años cuando lo conocí en el Instituto que el Ministerio de Educación acababa de inaugurar en la Avd de la Virgen de Gracia, edificio con poca fortuna ya que pocos años después hubo que demolerlo por lo mal que se hizo. Nos daba clases de Religión. Cuando entraba en el aula sabía hacerse respetar y, sobre todo, transmitirnos sus conocimientos.

Por aquella época puso en funcionamiento un Club para los más jóvenes en una local situado encima del Taller de Globitos. Auspicio Sepúlveda Villar había nacido en Pozo Cañada en 1936. Estudio en Hellín y en el Seminario de Albacete con una Beca de la Diputación. 

  Este cura secular tenía 30 años cuando el Obispo Arturo Tabera Araoz (Ávila 1903, Roma 1975) le propone venir a Caudete a San Francisco donde habían decidido crear una Parroquia independiente de la de Santa Catalina

Auspicio fue el primer y último párroco del Barrio de San Francisco. Llegó a Caudete en 1966  y pronto se ganó el respeto y la admiración por su sencillez y por la forma directa de afrontar los problemas y su compromiso con la gente. El decía que la autoridad se gana, no se exige.
Tan solo seis años duró su actividad en Caudete. El Obispo Ireneo García Alonso (Burgos 1923) fue el que le comunicó su cese como Cura de San Francisco. Una prueba de lo que querían a Auspicio la pudimos ver cuando todos los del barrio salieron a pedirle a Ireneo, el 9 de septiembre, que no se lo llevara de Caudete. Llegaron a zarandearle el coche en la calle Abadía en protesta de una decisión que consideraban injusta.

    Ante aquella multitudinarIa manifestación a favor de Auspicio, el Obispado pudo haber dejado las cosas como estaban... ya que funcionaban. No. No le importó llevarse a un cura que sus feligreses quería que se quedara. No conozco otro caso similar en la historia de Caudete. 

De Caudete lo mandaron a  Almansa (a la Iglesia de San Roque), México y Suiza. A este cura Diocesano le importaba más el fondo que las formas y darle solución a los problemas de las personas por encima de todo. Pasó sus últimos años en Caudete, abandonándonos en 2014 a la edad de 78 años. 

Fue nuestro profesor de Religión en aquel Instituto que se puso a andar en el curso 1967-68. Lo recuerdo con cariño y nostalgia, igual que muchos vecinos del Barrio. Pedro el Yanki me contaba cuando Auspicio les dejó la Ermita de San Antón para ensayar.

 A cambio, "Los Yankis" amenizaban las Fiestas que se organizaban en el Barrio. Este cura, que tenía madera de lider, sabia motivar a los jóvenes. Ese era su mayor virtud. El Obispado se equivocó cesándolo.





2 comentarios:

  1. Chimo, dicen que «Nadie es tan malo como aparenta, ni tan bueno como se comenta».

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  2. Lo que no cabe duda es que fue un hombre adelantado a su tiempo. Y esto siempre supone tener detractores y seguidores. Saludos.

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