“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo, lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa, que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
Horacio Verbitsky, periodista y escritor argentino

martes, 30 de agosto de 2016

Una de las obras mas admirada y fotografiada en Nueva York es la de un español: la paloma de la paz de Santiago Calatrava en la Zona Cero.

    No conozco a nadie que haya visitado Nueva York que no le haya gustado esta singular ciudad llena de contrastes. Son sus rascacielos, su constante actividad, sus parques, sus tiendas, el diseño y la moda, su estatua de la Libertad diseñada por un francés, sus distintos barrios algunos con casitas de pueblo junto a edificios de 300 metros de altura, sus teatros, museos, sus musicales, sus habitantes procedentes de todas las partes del mundo... lo que a uno le trastorna el alma y que después de dejarlala la añores como  cuando te abandona una amante. Esta atracción mutua que surge a primera vista entre Nueva York y el visitante, no se da con ninguna otra ciudad. Porque...¡esto es América en estado puro! y Manhattan el centro del mundo.

  Cristóbal Colón -tiene un estatua en  Broadway, frente al Central Park- tardó casi tres meses para llegar desde Huelva hasta al Caribe en el convencimiento de que llegaba a las Indias para mejorar el comercio de las especies, el más floreciente y lucrativo que había en el siglo XV. Tuvo muchos problemas en la travesía incluso una rebelión que tuvo que aplacar una semana antes de tomar tierra. Se tardarían todavía 28 años para que Juan Sebastian Elcano demostrara que la tierra era redonda.

    En ir ahora a Nueva York solo se emplean ocho horas dependiendo de la intensidad del viento. Mientras que en España Velázquez estaba pintando el cuadro de Las Meninas, los holandeses le compraban Manhattan a los indios por unos cuantos dólares y abalorios. En 1700 tenía 5.000 habitantes. ¡La que han montado en poco más de dos siglos no tiene precedente!. Esta isla es ahora el centro del mundo económico, del arte y de la moda. El 11 de septiembre del 2011 los terroristas sabían que daban donde más le podía doler a la cultura occidental. 

    La huella de las Torres Gemelas ha quedado plasmada para siempre en dos inmensas piscinas -solar que ocupaban- donde el agua fluye constantemente delante de todos los nombres que perecieron aquel día. Otra de las obras que nos recuerdan aquel atentado terrorista la ha realizado un español. Santiago Calatrava (Benimamet 1951) les ha levantado a los americanos una alegoría de la paz encarnada en una paloma y bajo de ella un impresionante atrio. Es la estación de metro más concurrida de todas, junto a la Grand Central Terminal.

      Da la impresión que la paloma va a echar a volar. Es sin duda la obra más admirada de la Zona Cero. Bajo hay un gran centro comercial que esta teniendo mucho éxito a diferencia de la experiencia de Calatrava en Oviedo. La obra no ha estado exenta de polémica por haber duplicado su costo y por no haber cumplido este valenciano los plazos de construcción. A pesar de estos problemas, la paloma y el atrio (muy parecido al Ágora de Valencia) no pasan desapercibidos al visitante..
 Federico García Lorca (1898-1936) estuvo en Nueva York en 1929, hospedado en el Campus de la Universidad de Columbia situada cerca de Harlem y el Bronx. Unos años más tarde daba una conferencia en Madrid donde exponía la profunda impresión que le produjo esta ciudad y que  quedaría plasmada en su libro "Poeta en Nueva York", escrito durante su estancia y publicado cuatro años después de su muerte. 

    En uno de sus capítulos puede leerse "....me lanzo a la calle y me encuentro con los negros. En Nueva York se dan cita las razas de toda la tierra, pero chinos, armenios, rusos, alemanes... siguen siendo extranjeros. Todos, menos los negros. Es indudable que ellos ejercen enorme inflluencia en Norteamérica y, pese a quien pese, son lo más espiritual y lo más delicado de aquel mundo. Porque creen, porque esperan, porque cantan y porque tienen una exquisita pereza religiosa que los salva de todos sus peligrosos afanes actuales". Asistir a una misa en Harlem, un domingo por la mañana, es todo un lujo para el espíritu.

    Nueva York ....¡no defrauda! La ciudad de los rascacielos y ese mestizaje de gente a que hace referencia Lorca no dejan indiferente a nadie. En esta ciudad dejaron huella los arquitectos de La Bahuaus, Escuela de Arquitectura y Diseño alemana, que Hitler ordenó cerrar al llegar al poder. Walter Gropius y Mies Van de Rohe construyeron rascacielos que han servido de orientación a otras generaciones de arquitectos. El Empire State o el Chrysler Bulding, construidos en tiempo record en la época de la depresión económica, siguen llamando la atención casi noventa años después. Tanto en el MoMa como en el Guggenhein se pueden admirar obras de nuestro paisano Pablo Picasso.

       El viaje lo realizamos con cuatro encantadoras chicas: Elena, Mª Luz, Rosario y Mª José. Les cuento uno de los itinerarios que llevaban programado. Salimos del Guggenhein y tras cruzar el Central Park fuimos a parar al "Dakota Aparments" donde el cantante John Lenon, en 1980, fue asesinado a la entrada del edificio donde tambien vivieron Lauren Bacall, Roberta Flack, Leonard Berstein y Judy Garland. Aquí rodó en 1968 Roman Polansky  "La Semilla del Diablo".....Como una imagen vale más que mil palabras, les dejo con unas cuantas vistas de la ciudad más apasionante y entretenida de cuantas conozco. 

Edificio "Dakota Aparments" actualmente en rehabilitación.