“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo, lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa, que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
Horacio Verbitsky, periodista y escritor argentino

jueves, 6 de julio de 2017

De la intervención de Pedro Pérez en la Tasca El Mercao contada por Leo Maciá, amiga de este singular músico que enseña a los haitianos a amar y a darle sentido a la vida ....¡a través de la música!

    Cuando lo saludé el pasado domingo en el Mercado me dijo que me conocía a través de mi sobrino Víctor, amigo suyo. Me pareció un tipo extraordinario y comprometido con los más necesitados. Me recordó a otro Pedro, también caudetano. Me refiero a Pedro Ortuño que realizó un trabajo similar en el actual Burkina Faso. 

Junto con Haití, son los dos países más pobres del mundo. Hacen falta más personas como estos dos paisanos para que la cosa mejore. Este ...no predica. Ni dice esto tenemos que mejorarlo. No. ¡Ni mucho menos!. Este coge el avión y se va a ayudar a los haitianos.

   Todo un ejemplo de solidaridad y amor al prójimo el de este Pedro en las Antillas como en su día lo fue el de Ortuño en África. Le doy las gracias a todos los organizadores y patrocinadores y a Emilia por sacar tiempo para poner en escena a una persona con talentogenerosa, humanitaria y desprendida. También a Leo... por su entrañable crónica. Dice así: 


"No puedo evitar empezar este artículo haciendo el helicóptero. Pedro se enfundó su fagot Heckel, y voló por la imaginación de su sobrina. 
Podría ser el cuento más corto de la historia pero no lo es, ese mérito lo tiene el Hondureño Augusto Monterroso. Pero sí especifica bastante lo que es la música. Una emoción.
Mi tío Pedro Patillas del que tomo muchas referencias, dice: si un tipo con un pito y un tambor hace botar una plaza llena de gente, ese tío es un músico. Lo que quiero expresar es que la música no está en las partituras, ni en los mejores instrumentos, ni en los tecnicismos de los instrumentistas. La música está en el interior de cada uno. La música es una emoción. 

Llegados aquí, podríamos entender que, se pueda hacer música en condiciones muy alejadas de lo que cualquiera de nosotros tenemos alrededor. Música Anpil es un proyecto músico educativo creado por dos músicos que han sido capaces de entender esto. Pero no en los conservatorios ni en las orquestas, si no en la selva de Haití.

Cada verano parten hasta allí, en principio un nutrido grupo de músicos, que poco a poco merma hasta quedar dos, que son los fundadores del proyecto.
Como decía Pedro, el 99% de los niños de ese campamento en Haití, no llegará a ser músico profesional. Van allí a aprender a vivir, a aprender otros idiomas, otros juegos. 
    La mayoría utiliza unos instrumentos desafortunados, en los que Música Anpil intenta reparar lo mejor posible. Un proyecto en el que los familiares de estos niños invertirán todos sus ahorros para comprar la gasolina del coche que llevará el colchón donde luego dormirán. Siendo la tónica general de la educación musical en países como Haití. 

Pedro Pérez, fagotista, el forastero como él se llama, nos mostró una exposición de fotografías explicativas sobre el proyecto Anpil, donde aparece él y su compañera de asociación compartiendo esa emoción más allá de las partituras. La selva es un aula, porque la música no es papel, es emoción.  Es la lección que todos debemos aprender del acto que pudimos ver y escuchar el pasado domingo día, dos de julio.... 

En un entorno inusual para un fagot, el Mercado Municipal. A nivel audiovisual nos mostró un recorrido por un día cualquiera en este campamento musical. Se pudieron degustar unas tapas solidarias con la cerveza de medio día, todo para recaudar fondos, y pudimos oír el sonido real del helicóptero. La presentación se cerró con un dúo para fagot, como noHpodía ser de otra manera. Y como dirían los niños haitianos: mesi anpil".
Leo Maciá.









































1 comentario:

  1. Excelente persona y un ejemplo de voluntad y solidaridad para todos. No sólo él, sino su familia, trabajadores, honrados, comprometidos como nadie con el respeto a los demás, la educación, el medio ambiente y amantes de la naturaleza.

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