“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo, lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa, que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
Horacio Verbitsky, periodista y escritor argentino

sábado, 29 de julio de 2017

Austeridad económica a la carta", por Óscar de Caso. "Este tipo de austeridad nunca ha reducido la deuda pública ni ha protegido a las poblaciones más debilitadas".....

          Voy a tratar de explicar, de la forma más comprensible y breve, los distintos tipos de austeridad económica que he tenido ocasión de leer, según unos u otros.

          Está la interpretación del concepto de austeridad arrebatado a la izquierda que consiste básicamente en una austeridad transformadora que no sería la expresión de una nivelación a la baja hacia la pobreza, ni habría de proponerse como objetivo la mera supervivencia de un sistema que había entrado en crisis. Por el contrario, habría de tener como finalidad, la eficacia y una moralidad nueva, conceptos muy en desuso en la actualidad.

          Berlinguer, secretario del Partido Comunista Italiano, hace 40 años planteaba un dilema muy actual: o nos abandonamos al curso actual de los acontecimientos, dejándonos caer peldaño a peldaño por la escalera de la movilidad social, de la barbarización de la vida y, más temprano que tarde, de una involución política; o por el contrario se afronta la versión redistributiva de la austeridad. 
     Ello implicaría la restricción de ciertos bienes a los que los ciudadanos se han acostumbrado, renunciar a ciertas ventajas adquiridas aunque nunca en el terreno de la protección social. 

El señor Berlinguer dice textualmente:”Estamos convencidos de que no es en absoluto cierto que la sustitución de determinadas costumbres actuales por otras más austeras y no derrochadoras vaya a conducir a un empeoramiento de la calidad y de la humanidad de la vida..... 

    ..... Una sociedad más austera puede ser una sociedad más justa, menos desigual, más humana”. El italiano era un adelantado a su tiempo con una versión muy distinta de la austeridad autoritaria (impuesta) en nuestros días.
         Otra versión de la austeridad nos la presentan los técnicos economistas como una bajada de los precios debido a una depresión económica por la cual la economía entra en un proceso de ajuste basado en la reducción de salarios, el descenso de los precios y un menor gasto público, todo enfocado a una meta: la de lograr la recuperación de los índices de competitividad (palabra muy odiada por el señor Sampedro y por un servidor), algo cuya mejor y más pronta consecución exigiría el recorte de los Presupuestos del Estado y la disminución de la deuda y el déficit. Sin duda esta fórmula es muy bienvenida por los empresarios.
          Frente a la austeridad progresista desarrollada con anterioridad, se cuela otra modalidad denominada “austeridad expansiva”, que viene a decir, poco más o menos, que los recortes de hoy provocarán el crecimiento del mañana. Primero crecer y luego distribuir. Los que se quedan por el camino con esta dolorosa política que tantas veces ha fracasado son algo así como los malditos “daños colaterales” de la “austeridad expansiva”. Este tipo de austeridad nunca ha reducido la deuda pública ni ha protegido a las poblaciones más debilitadas.

          Somos más pobres, más desiguales, más precarios y estamos menos protegidos, y para más inri, la naturaleza sufre un proceso de devastación palpablemente acelerado. Se está manifestando un profundo declive que continuará durante mucho tiempo en sectores mayoritarios de la sociedad, más vulnerables cuanto más pobres han sido por la gestión de la crisis económica.
          El que suscribe estas letras es partidario, sin duda, de lo que dice mi admirado expresidente de la República del Uruguay el señor Mugica, don José: ”Menos austeridad y más sobriedad”.

          La poesía de hoy se remonta a la Barcelona de los 40 donde tocaba una orquesta de jazz que se llamaba “Ramón Evaristo y su orquesta”. Tocaban una canción que bien podía ser un resumen de la sabiduría española convencional del momento de la cual no era nada fácil librarse, pero contra la cual se iba a revelar una generación. Ser un caradura, en general y según se podía apreciar se convertía en un nuevo valor.

Se acabó la valentía,
el trabajo y la bravura,
para darse la gran vida
es cuestión de caradura.
No hace falta ser muy listo,
ni tener mucha cordura,
para ser siempre el primero
es cuestión de cara dura.
En negocios cara dura,
en amores cara dura, 
es la vida la que enseña 
a navegar.
El que quiera destacarse,
el que quiera dar que hablar,
cara dura y enseguida triunfará.
Si quieres en poco tiempo
tener una gran fortuna,
búscate una vieja rica,
es cuestión de cara dura

1 comentario:

  1. Sr Molla, tome ejemplo y haga un blog un poco más enriquecedor y cultural, no difunda tanta prensa rosa ni se tercie con tanto monólogo de buen samaritano, que parece que no ha roto un plato en toda su vida

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