“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo, lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa, que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
Horacio Verbitsky, periodista y escritor argentino

viernes, 2 de junio de 2017

Historia negra de la Banca Española. Segunda parte", por Óscar de Caso. "Los Bancos se lanzaron a financiar viviendas que todo el mundo sabía que no se podían vender ni siquiera en épocas de euforia."

            Siguiendo con la historia negra de la banca española le toca el turno ahora del “pufo” de Banca Catalana de Jordi Pujol que estalló en junio del 82, antes de que los socialistas llegaran al poder. Tras una subasta en 1984 se haría cargo de Catalana el Banco de Vizcaya. En noviembre del mismo año la Audiencia Territorial de Cataluña, hoy Tribunal Superior, señala que no había lugar para el procesamiento de Pujol.

          Este asunto de Banca Catalana guarda similitudes con el que se produciría una década después con Mario Conde y Banesto, solo que entonces se pensaba que Pujol no obtuvo lucro personal sino para “fer país” (hacer país). 
Las relaciones de Pujol y González eran manifiestamente mejorables. Felipe consideraba que la figura del catalán como hombre de estado estaba sobrevalorada. El gran triunfo de Pujol fue hacer creer a los catalanes que el marrón de Banca Catalana era un ataque socialista a Cataluña ¡Vaya que lo consiguió! El Banco de España (los españoles) tuvo que aflojar tan sólo … 275.000 millones de pesetas para que la entidad no quebrara. Como dicen donde yo vivía antes: “pelufa caña”.
          ¡Que pase el siguiente! Mario Conde ¿banquero político o político banquero? Banquero atípico con una ambición sin límites, llegando a ser casi un modelo a seguir para la juventud de aquella época. Amistad muy, pero que muy cercana con Juan Carlos I. 

          Intentó chantajear al presidente González con unos papeles procedentes del CESID, utilizando a Adolfo Suárez como intermediario amistoso en 1995. Con Emilio Botín repitió la misma operación, pidiéndole una indemnización de 14.000 millones de pesetas por haberse quedado con Banesto.

          La intervención del Banco de España constató un agujero patrimonial de 630.000 millones de pesetas y trasladó al banquero prodigioso a la Cárcel de Alcalá-Meco.

         Aznar designó por “instinto patriótico” que Argentaria (empresa estatal) se uniera al BBV, esto dio lugar a un Banco español de pura cepa; dirigido por un amigo personal, un hombre sin experiencia bancaria, Rodrigo Rato. 
   En octubre de 1999 el presidente del BBVA, Emilio Ybarra y su consejero delegado Pedro Luis Uriarte, se ven obligados a dimitir al descubrirse que los miembros del consejo procedentes del BBV tenían un fondo de pensiones no declarado de más de 19.000 millones de dólares$ en Delaware, un paraíso fiscal. 

 José María Aznar metió también su mano intervencionista en Caja Madrid, la cuarta entidad financiera del país confiando a otro amigo muy íntimo la dirección de la misma, Miguel Blesa. El “fregao” de esta operación consistió, supuestamente, en un golpe de caja obtenido gracias a un pacto del Partido Popular con Comisiones Obreras al que se añadió el PCE, que nunca se dio a conocer al Consejo, con la abstención del PSOE, cuyos Consejeros votaron en blanco contra la costumbre ancestral de elegir al presidente por unanimidad.

 Los compromisos de este “apaño” se vieron enseguida: el 87 por ciento de los créditos concedidos a los partidos políticos marchó para Izquierda Unida, así mismo fue elegido Vicepresidente de la Caja un exdiputado regional de Izquierda Unida, fue nombrado como Consejero el marido de la secretaria general de la Federación de Banca de Comisiones Obreras, que hizo una fortuna con la externalización de los cursos de formación del Sindicato. 
La moraleja podría ser que la empresa donde mete mano un político pierde la virginidad y anima a otros políticos a quedarse con el botín.
          Repaso a Rodríguez Zapatero: éste disfrutó mucho retratándose con los grandes empresarios y banqueros; en ninguna de estas reuniones consideró acompañarse del Gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordoñez....

 Una omisión sorprendente, pues es quien conocía o debería conocer al dedillo la situación de las entidades financieras, quien podía intervenir una entidad financiera en un fin de semana; pero este personaje no se dio por aludido cuando los Bancos se lanzaron a financiar febrilmente viviendas que él y todo el mundo sabía que no se podían vender ni siquiera en épocas de euforia.

          Los españoles habíamos prestado mucho dinero a los bancos, cerca de 250.000 millones de euros. Si ZP actuaba así no era por amistad o sometimiento a los banqueros, sino probablemente porque sabía que si los bancos no prestan no es por maldad, sino porque no pueden, porque digieren en la oscura intimidad sus ladrillos. 
  Si en lugar de dar por dudoso lo que es dudoso, si en lugar de dar por fallido lo que es fallido, si en lugar de deglutir el ladrillo lo vomitaran, el desastre al que los Bancos han contribuido, contagiados por la euforia original, que confundió la deuda con la riqueza, sería mucho peor.

          El resto reciente de la historia negra de la banca española no sigo relatándoselo benditos lectores; casi todos ustedes lo han padecido en primeras carnes. Es más de lo mismo, los hechos se repiten cíclicamente, los partidos políticos únicamente  pasan por el salón de belleza, siguen mintiéndonos descaradamente, tan solo cambian los forajidos. 

    Los Bancos... ¡no tienen remedio! se están buscando, que un mal día, se levanten unos revolucionarios suicidas armados con Kalasnikov y Goma 2, y como decía el general golpista y fascista Queipo de Llano:Café, que les den mucho café”.
          Finalizaremos estos dos escritos repasando las inmediatas tropelías que nos han inferido, y continúan haciéndolo, la banca y los banqueros españoles. Personajes estos, que al parecer han venido a este mundo para “apestar la tierra” como escribía el señor Machado, don Antonio.

 Les propongo una canción de mi elogiado Serrat, el título en catalán “La consciencia” (La conciencia); algo de lo que estos tipos carecen. La canción profundiza en las fobias cotidianas del hombre corriente. La embaucadora conciencia, que nos dice lo que está mal y lo que está bien. La conciencia con su particular sentido de la moral, impide realizar nuestros sueños, nos ata y nos coarta, nos cercena toda tentativa de cambio.
          La canción es de junio de 1984 y pertenece al disco “Fa vint anys que tinc vint anys” (Hace veinte años que tengo veinte años).

Nos la endosan desde la infancia.
Es partidista y desproporcionada.
Complemento del pecado
y del remordimiento,
No nos deja dormir en paz y nos quita el hambre.
Nos amolda a un guión convencional
en el que casi nunca somos protagonistas.
La conciencia, señores,
nos hace esconder en las buhardillas
lo que debía haber estado en el escaparate.
Habría suficiente con el respeto, la sinceridad
y un poco de benevolencia.
Pero nos cuelgan, sin ninguna necesidad,
el sambenito de la conciencia.
Es del todo anticonstitucional.
Fomenta la mentira y aliena.
No nos deja mover con espontaneidad.
Es la quintacolumnista del sistema.
Desde fuera mandan leyes y reglamentos
 y por dentro ella completa la bronca.
Esto no puede ir bien.
Enseguida se ve que
alguien quiere entrar el clavo al revés.
¿Qué debe haber detrás de todo esto?
¿Quién nos confunde las necesidades y los vicios?
Liberemos los sentidos
y, como dice la policía,
investiguemos a quienes saca provecho.

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