“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo, lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa, que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
Horacio Verbitsky, periodista y escritor argentino

domingo, 26 de marzo de 2017

Aquí tienen el ejempo de que una imagen vale más que mil palabras: el corresponsal de la SER, Ramón Gisbert, entrevistando a Pepe Bono.

    Si Pepe Bono ganó seis Elecciones en Castilla La Mancha seguidas y con mayoría absoluta, entre otras cosas, se debía  a su magnetismo y empatía con las personas fueran o no de su partido. Con Vicente Lillo tuvo una más que buena relación.

    Este hombre sabía conectar y ganarse a la gente. Era un animal político de primera división. Por ocho votos... no llegó a ser Presidente. Ramón Gisbert era corresponsal de la SER cuando Bono llegó a Caudete unas Fiestas, hace ya de eso mucho años.

     Tantos, que Bono no había requerido todavía las atenciones de un experto en tratamiento capilar, Conchi Vinader tenia cara de niña y yo la barba rubia.

Ramón, sin ningún género de dudas, fue el mejor, el más intrépido y el más audaz de todos los corresponsales que tuvo Radio Villena SERCon muy pocos medios a su alcance, cogía el teléfono fijo de cualquier despacho para que Isidro prepara la grabadora y, a quemarropa, le formulaba las preguntas pasándole el teléfono al entrevistado. 

 A Pepe Bono le hizo gracia que aquel día lo entrevistara un cura. Había estudiado en un Colegio de Curas en Alicante. Ramón disfrutaba preguntando y metiéndole el dedo en el ojo a todo aquel que se pusiera delante. Bono... no perdió la compostura en ningún momento. Al contrario. Aquí los tienen a los dos en plena faena. Ramón rebuscando la pregunta y Pepe atento a la jugada para dar la respuesta. 

Con esta breve crónica quiero recordar y de paso agradecer a Ramón Gisbert los años que estuvo de Corresponsal en la SER poniendo su grano de arena para contarnos, a eso de las dos y veinte, y a diario, todo lo que acontecía en nuestro querido pueblo. En sus inicios, yo le ayudaba en la redacción de las crónicas de los Plenos..... ¡que tiempos aquellos, querido Ramón!

2 comentarios:

  1. Menudo personaje. Memorable en nuestro pueblo si señor.

    ResponderEliminar
  2. Ramón es también un auténtico «animal mediatico».... qué pena que a veces le pierda su más íntima esencia.... En cualquier caso, enhorabuena por sus crónicas...

    ResponderEliminar