“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo, lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa, que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
Horacio Verbitsky, periodista y escritor argentino

sábado, 18 de febrero de 2017

"La sub-version de la gente decente" de Óscar de Caso. "El adversario, no el enemigo, tiene sentimientos, temores, frustraciones... como las pueda tener usted o yo".

           A continuación les paso unas reflexiones del señor Juan Carlos Monedero que me han emocionado. Las escribió antes de que le hicieran famoso. Les pediría a aquellos benditos lectores que antes de pasar a leerlas, fuesen tan amables de liberarse de perjuicios hacia esta persona y de la situación política donde se encuentra. 

Con este pequeño consejo que les ofrezco, les ayudaré a no caer en la tentación, tan de moda entre la clase política actual de la reiterada y funesta frase: “Al enemigo ni agua”. El adversario, y no el enemigo, tiene sentimientos, temores, frustraciones, como las pueda tener usted o yo. Es necesario primero escucharle con la mayor objetividad y educación posible y posteriormente intercambiar razonamientos sin rencores o revanchas muy mal envejecidas.

    No digo más, de inmediato os dejo con las reflexiones de la gente decente:  Cuando ya no es posible universalizar el sistema capitalista y que al tiempo funcione como Estado social y democrático de derecho. La democracia y el bienestar de unos van a convertirse en la dictadura y la miseria de otros. ¿Imaginamos a quién le va a tocar ser feliz o miserable, en un lado o en otro?
        
  Un antídoto contra la tentación de la inocencia; una dosis justa de veneno contra la “soberbia obstinación” de los resignados posiblemente sea la “sub-versión” de la gente decente, que viene a ser la bandera propia de los tiempos de cambio. Una versión diferente de la oficial que ha buscado el punto de vista de los de abajo. Una mirada a ras de suelo capaz de darle la vuelta a lo que existe. Ver las cosas de otra manera para convertirte en decentemente “sub-versivo”.

          Una caja de herramientas que deja las desvencijadas habitaciones de la academia y baja a la calle, donde la gente decente camina su vida. Una palabra que quiere ayudar a salir del marasmo en que nos han metido y  también (porque no decirlo) en el que nos hemos metido. Que entregue alguna luz para que todas y todos los que sospechan sepan que su recelo tiene mucho fundamento. 

Para cambiar los golpes de pecho por infranqueables trincheras de dignidad; para aprender que la solución no está en ningún libro que camine por las calles y tampoco en las calles que no reflexionen su quehacer. Que, así mismo, recuerde la ceguera de la práctica  sin teoría y la inutilidad de la teoría sin práctica. Para que la imagen de la democracia no sea un busto parlante hablando en una pantalla de plasma a consumidores de política barata.
          Para que no envejezca, escondida en un desván, el retrato auténtico de nuestra democracia mientras vivimos el espejismo de una eterna juventud nacida en el manantial inmortal de la inmaculada Transición.

          Todas estas reflexiones han querido tener enfrente a la gente decente; a toda esa gente que ha llevado a enfrentarse a los totalitarismos en el transcurso de los tiempos. La gente decente que está harta pero que no quiere ventajas sobre sus vecinos; la que no quiere vivir ni en la derrota ni triunfar por encima de nadie.

 La que se llena de coraje y dice que no cuando lo fácil es decir que sí o abrazar alguna explicación que nos tranquilice. La que aprende a no tener miedo ni recelo a la política porque entiende que la política somos, sobre todo, todos nosotros. 

La que se refleja en el espejo de lo que nos emociona por esa generosidad que rebrota cada vez que hay una desgracia, la que se desespera porque se siente cansada, la que no entiende qué hemos hecho para merecernos esto pero no está de vuelta, mucho menos antes de haber iniciado el viaje. Gente decente que quiere vivir una vida decente. Y en estos tiempos, otra vez sombríos, no le dejan.
          Para terminar este escrito un servidor os propone una adivinanza de regalo y actualizada que he encontrado revuelta entre unos papeles antiguos:
          ¿Quién escribió el párrafo que viene a continuación?:

          “Estoy muy triste. De una manera inconsciente, he arruinado nuestro país. Nuestra gran nación industriosa se halla controlada por el sistema crediticio de los banqueros. Nuestro sistema crediticio está privatizado, y he ahí por qué el crecimiento del país, al igual que todas nuestras actividades, se halla en manos de un puñado de hombres que, al hacer lo que requieren sus intereses, pueden […] destruir la verdadera libertad económica...

 ...Así pues, nos hemos vuelto uno de los países peor gobernados, con uno de los Gobiernos más controlados y más sometidos del mundo. Ya no tenemos un Gobierno basado en la libertad de opinión, ni elegido por la mayoría; sino sometido a la voluntad y las decisiones de un pequeño grupo de dominadores.”

Marque con una X quien cree que es su autor:
-Felipe González, Presidente del Gobierno español
-José Maria Aznar, Presidente del Gobierno español
           -José Luis Rodríguez Zapatero, Presidente del Gobierno español
-Mariano Rajoy Brey, Presidente del Gobierno español          
 -Rin Tin Tin, perro pastor alemán

          La solución.- El autor del texto fue Wodrow Wilson, 28º Presidente de los Estados Unidos, y la dijo en 1924, poco antes de morir.
          Pero con la excepción del perro Rin Tin Tin (que obviamente no tiene nada que ver), ¡ojalá alguno de los demás personajes propuestos hubiese tenido en algún momento unos remordimientos tan sinceros!

"No dudaria"... la mejor canción que compuso Antonio, el hijo de Lola Flores.
Dice: "prometo ver la alegría
escarmentar de la experiencia
pero nunca más buscar la violencia"...¡Genial¡






2 comentarios:

  1. Éso es populismo, Chimo.... no me convences.

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    1. Te referirás a Óscar de Caso que es el autor del artículo.

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