“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo, lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa, que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
Horacio Verbitsky, periodista y escritor argentino

miércoles, 22 de febrero de 2017

"Fútbol -me temo que por desgracia- lo es casi todo", por Óscar de Caso. No cabe duda: lo considera como una especie de opio del pueblo....

          Tenía un servidor una compañera en el trabajo un poco canalla y bastante socarrona que, en el transcurso del tiempo reservado a comer dentro de la empresa, cuando los hombres discutían acaloradamente sobre fútbol, nombrando un encuentro importante que se iba a disputar en los próximos días, solía preguntar: “Pero.. ¿esos no habían ganado ya?.....¿Entonces por qué vuelven a jugar?”. 

   Visto el léxico deportivo, que incluye términos como torneo, victoria, derrota, disputa, resulta sensata la pregunta y también la consideración militar del tema. Lo extravagante es la cara de memo que ponía el preguntado.

          Cuatro o cinco Emisoras de radio dedican todos los días a este, dicen “noble deporte”, desde la 22:30 horas hasta dios sabe qué hora es cuando acaban. Este monográfico tema nocturno, sino eres fanático del tema, te obliga a elegir entre un par de emisoras con música hip-hop o similares, o bien, cultivar la fe escuchando Radio María.
       Anteriormente a este marasmo de aconteceres futboleros, las reuniones de las comunidades de vecinos se convocaban con el Calendario Laboral o Zaragozano en la mano; en estos  días que nos ocupan, las comisiones Parlamentarias, Plenos de Ayuntamientos, funerales, despedidas de soltero, etc., se confrontan con el calendario de la Liga de Fútbol Profesional; por si, ¡Oh dios mío!, coincidiese con algún sarao balompédico

          Quince, son las páginas que dedica el diario “El Mundo” al fútbol en el día de hoy. Es de suponer que los otros medios andarán más o menos por un número similar. En la época de Franco, los que no éramos adictos al régimen, mosqueados ante la relevancia que tomó este deporte en los medios, imaginábamos oscuras y perversas tramas, acusando a la Dictadura de utilizar el fútbol para adormecer los espíritus críticos. 

Una especie de opio del pueblo. Como tantas otras cosas, debía de tratarse de una paranoia, pero nos parecía entonces que una vez muerto el perro se acabaría la rabia. ¡Fantasías!. Otra prueba más de lo ilusos que podíamos llegar a ser los llamados “antifranquistas”

No podíamos imaginar que en un utópico futuro sufriríamos todavía un mayor allanamiento del espacio público a través del deporte de las coces, los cabezazos y las patadas.
          Comprendo que en el acto y ejecución deportivo se pueda uno excitar, alterar o sacar de quicio, que para eso sirve este circo de masas. Allá cada cual lo que hace con su propia dignidad.

    Pero que los días anteriores al acto, el día de autos y los siguientes se siga hablando de lo que aconteció en el campo es como si antes, durante y después de follar la pareja se pasara el tiempo comentando la jugada. Por muy espectacular que pueda ser el polvo, el asunto no da para más, y todo lo que se diga irá en depreciación del acto real. 

          Todo este ceremonial futbolero da lugar lamentablemente a que los españoles que se pueden permitir comprar un periódico todos los días elijan el “Marca” como diario de cabecera; ocupando esta publicación el número uno en el ranking de diarios más vendidos, siguiéndole a considerable distancia el número dos. 

  No tengo datos suficientes para afirmar que en el resto de Europa o tal vez en el mundo viniera a ocurrir  el mismo records de ventas  de publicaciones deportivas que se produce en España. Siembra cierta inquietud de que estos hechos sean beneficiosos para lo que este gobierno presume de “Marca España”.
          Dudo mucho que “El Mundo” se lanzara a editar tantas páginas sobre un asunto que no tuviera una audiencia mayoritaria. Por lo tanto, hay miles y miles de necios que se interesan por el codazo que le propinó Ronaldo a un tal Mtiliga o, simplemente, quiere enterarse de cómo evoluciona la contractura muscular que sufrió cualquiera de esos mercenarios del balón.

          Su Biblia son los periódicos deportivos. Una plaga que no sirve ni para aumentar el porcentaje nacional de lectores, porque tampoco es necesario saber leer para consumir esta masa de papel. Esto me hace comprender, casi de inmediato, el criterio de nuestro Jefe de Gobierno al observársele en varias ocasiones ilustrándose con este tipo de publicaciones.

          Benditos lectores de este blog, en cuestiones de fútbol, me declaro víctima y sobre este tema concreto no tengo ningún complejo en afirmar que añoro los tiempos del anterior Jefe de Estado.
POSDATA.- Este irónico, sarcástico y quizás algo hilarante escrito es una coproducción de los señores Boadella y De Caso. El que suscribe, les rogaría que le disculpasen si hubiese ofendido los sentimientos de alguna persona lectora de este acogedor blog.

 Pero, es que me tiene quemada la sangre que exista tanto personal consternado por el estado del menisco de algún multimillonario crack futbolero, o se manifieste a gritos en la calle porque no ha podido jugar el club de sus amores debido a una tremenda tormenta..

 ....Y que juntos, toda esa peña futbolera no llenen las plazas de todas las ciudades y no se les resbalen unas lágrimas de rabia por la pobreza y la desgracia que padece el vecino de al lado o el de diez mil kilómetros más allá. De verdad, que lo siento mucho.

 

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