“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo, lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa, que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
Horacio Verbitsky, periodista y escritor argentino

sábado, 22 de octubre de 2016

Por no controlar el Alcalde el Pleno acabó como el rosario de la aurora: tres concejales socialistas se levantaron ante las acusaciones de Molla. El más acertado Alagarda: "el Alcalde es el que enreda el debate"

Por cómo vienen transcurriendo los Plenos, ya sean ordinarios o extraordinarios, tengo dicho en más de una ocasión, que el Alcalde tiene la habilidad de convertirlos  en algo parecido a un circo o un sainete. Es el moderador y de como discurra el Pleno es el único responsable. En un partido de fútbol, el mejor árbitro, es aquel que pasa desapercibido. El peor, el que adopta decisiones injustas, poco acertadas y sin consultar a nadie....

El Alcalde cree que con la estrategia de provocar, insultar y retirarles la palabra a la oposición, cuando no le gusta lo que dicen, sale ganando posiblemente mal aconsejado por quienes aplauden la confrontación más que el debate de las ideas. Más de uno ha pensado que mis opiniones sobre el comportamiento de Molla estaban viciadas o no eran imparciales.

Pero ayer José Vicente Alagarda, concejal de Ciudadanos, estuvo muy acertado. Lo felicité a la salida del Pleno. Y Alagarda no es sospechoso de ser rival de Mollá. Más bien, todo lo contrario. Pero, de la forma que transcurría el Pleno, su fuero interno le indicó que tenía que poner al Alcalde en su sitio. Lo hizo con educación, respeto y sin perder las formas.

   Su escueta intervención la deberá pasar la Secretaria al libro de Actas con mayúsculas y en negrita. De forma pausada y en su segunda intervención sobre el debate del incremento de las tasas del agua potable dijo: "Ruego a sus señorías que por respeto a los ciudadanos que nos están viendo no nos interrumpamos en el uso de la palabra y sobre todo el Alcalde que, al hacerlo por su papel de moderador, acaba enredando el debate".

   De las muchas definiciones de enredar que nos da el Diccionario, dos de ellas dicen "complicar y dificultar la solución o la comprensión de un asunto", "provocar o meter discordia o cizaña".  No pudo haber empleado Alagarda, por la forma que estaba transcurriendo el Pleno, otra expresión más atinada. En otras ocasiones no he estado de acuerdo. 

 En esta, ha definido a la perfección a lo que se dedica el Alcalde en el Pleno: a enredar. Y repito que Alagarda no es sospechoso de tenerle manía al Alcalde. La paciencia... tiene un límite.

Pero, es que a continuación se metió en otro charco él solo. Había permitido a Luis Felipe echar un mitin político y al intervenir Enrique Pagán en el mismo sentido a este le cortó la palabra diciendo que estaba mareando al personal. ¡A uno si y a otro no!. ¿Uno marea y el otro no?. La pasión, y la doble vara de medir, lo pierden....
  
      Se enzarzaron  en un rifirrafe dialéctico con acusaciones mutuas. Como no es la primera vez que ocurre, esta vez Pagán no se achantó y le plantó cara. El Alcalde, mirando a Alagarda, le dijo:  "entenderás, querido amigo, que esta no la he podido dejarla pasar". Ni esta... ¡ni la siguiente!
     A punto de terminar el Pleno, sin ton si son, el Alcalde se dirigió a Julen Sánchez manifestando "...Julen dice que soy un sinvergüenza. Yo podría decir lo sinvergüenza que eres tu". Julen y dos concejalas socialistas se levantaron y abandonaron el Salón lo que a la hora de votar propició que no hubiera una segunda votación y saliera adelante la propuesta del PP sin recurrir al voto de calidad del Alcalde por la abstención de Ismael. Si era eso lo que pretendía, le salió redonda la jugada.

   Pero, ¡aquí no acababa la cosa!. Quien también nos sorprendió fue Ismael Sánchez cuando en una de sus intervenciones, parafraseando a Albert Rivera, dijo: "...este político catalán dice que, a veces, hay que decidir entre lo malo y lo menos malo. Por eso tenemos a Mollá de Alcalde en Caudete, porque es lo menos malo". 

    El Alcalde ¡no daba crédito a lo que salía de la boca de Ismael! que, contra todo pronóstico, terminó absteniéndose en la votación del incremento del precio del agua potable al no tenerse en cuenta su propuesta de vincular el padrón de habitantes al consumo del agua.

    Se cobraría -añadió- en función del numero de habitantes en cada casa, penalizando al que superara el volumen  establecido. Este sistema se aplica en Málaga, dijo, con bastante éxito y es más justo y equitativo que el de los actuales bloques. Me había dicho Ismaelun par de horas antes, que habría sorpresas...¡vaya si las hubo!. Tantas, que Molla vuelve a estar otra vez en la cuerda floja, por méritos propios...

    Un Pleno que debía haber durado quince minutos se alargó dos horas. Ni tan siquiera se dieron las cifras del incremento del metro cúbico según los bloques. Se habló de todo, menos de lo que había que informar. ¿Lo más destacado?, la intervención de Alagarda diciéndole al Alcalde que no enrede tanto la madeja. 
Joan Bautista Humet estuvo casado con una caudetana...


3 comentarios:

  1. Santiago Aguilar Bañon22 de octubre de 2016, 15:32

    Lo que es una realidad es que, tanto Ismael Sánchez Tecles como José Vicente Alagarda no parecen darse cuenta del poder efectivo que tienen sobre el actual equipo de gobierno Bueno, también puede ser que si lo sepan pero que en realidad no quieran hacer uso de ese poder a la hora de influir o determinar las formas y los fondos de la gobernabilidad de Caudete. ¿Cual o cuales pueden ser los motivos por los que los concejales de Iniciativa Independiente y Ciudadanos no terminan de decidirse a entrar de forma clara y rotunda en ese equipo de gobierno ? Si, la realidad es que están en él, quieran o no reconocerlo, pero el de Ciudadanos gestiona una parte de la esquina del anexo y el independiente, más ducho en estas lides, está sin estar. Podrían ser tenientes de alcaldía o lo que se propusieran, sabiendo que son imprescindibles, hoy por hoy, para que Mollá aplique su rodillo, aquel sin el cual no sabe, no puede, y ni siquiera entiende...
    Alguien puede pensar que no son personas ambiciosas, que no aspiran a mayores responsabilidades; eso ni lo planteo, los que nos presentamos a unas elecciones lo hacemos para gobernar, para influir, para cambiar...otra cosa no tiene sentido. Yo estoy más por la opción de que en realidad, no se terminan de fiar, y hacen bien.Saben que Mollá no va a dudar en arrastralos bajo los pies de los caballos a la más mínima oportunidad, ya ha dado pistas de ello. En los dos últimos plenos, el Alcalde ya los trataba como a los concejales de su partido, minusvalorándolos y empequeñeciéndolos, se merecía un toque de atención de su parte. Por otro lado, que el PP fuera el partido más votado en las últimas municipales no quiere decir que cualquier persona con dos dedos de frente no se de cuenta de lo que significa que te relacionen con este hombre...el mundo sigue más allá del cruce.
    Finalmente si tengo que señalar que lo que más me ha sorprendido desde que estoy en esto, es el cálculo estratégico a largo plazo que tanto influye en los comportamientos políticos del momento. Se que resulta difícil de entender, por lo menos a mi, pero os aseguro que las elecciones municipales de 2019 distorsionan enormemente la perspectiva real de la situación actual de Caudete en algunas mentes, vamos, que hay quien piensa más en perpetuarse en el sillón que en las necesidades de los caudetanos en 2016, rediós. por eso los concejales que mantiene a Mollá en la alcaldía, Tecles y Alagarda, mantienen esa postura de apoyo imprescindible, pero escondiendo la mano, entienden pero no comprenden, viven sin vivir en ellos (y tan alta vida espera, que mueren porque no mueren).
    Por cierto, se me olvidaba, no es tan mala esta situación para ellos, no se crean; el martes 18 Tecles y Alagarda fueron convocados por Mollá a comisión informativa con un único punto, la subida del agua, cobraron 200 euros cada uno por ir. El viernes 21 Tecles y Alagarda fueron convocados a Junta de Gobierno Local por la mañana, no tengo aún el orden del día, pero apuesto a que no habrían más de dos puntos y no duraría más de media hora, cobraron 200 euros cada uno por ir. Ayer, viernes 21 por la tarde-noche, Tecles y Alagarda fueron convocados a Pleno Extraordinario Urgente para subir la tasa del agua, los dos votaron a favor, después de decir, Alagarda, que los recibos son pequeños, y Tecles, que la subida se quedaba corta, claro, cada uno cobró 200 euros por ir. 600 euros esta semana cada uno de ellos, dinero público, no está mal. Es la ventaja de ser moderado, extremadamente moderado.

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    1. El extremo centro es lo que tiene. Callaícos los quiere el señor. Alagarda lleva así más de un año.

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  2. No vi el Pleno entero por lo que afortunadamente me perdí al Mollá desaforado que retratas en tu texto. No obstante no me sorprende tu crónica, es habitual la falta de respeto con la que el Alcalde trata a los concejales de la oposición y por ende a los ciudadanos a los que estos representan. Una falta de respeto que bascula entre la desconsideración y la limitación autoritaria de sus derechos. Mollá es un experto en descender al barrizal. Su técnica consiste en no atender los argumentos de la oposición, quedarse con la anécdota o salirse por los cerros de Úbeda y enmarañar el debate político con ofensas, chorradas y desconsideraciones.
    No obstante lo que yo vi en el Pleno de ayer difiere un tanto de lo que tú expones Chimo. Yo vi como el equipo de gobierno llevó al Pleno una moción para incrementar la factura del agua. El grupo Ganemos presentó una enmienda para incorporar bonificaciones a las familias con rentas más bajas. Pedro Ortuño expuso los descuentos planteados y justificó la enmienda en base al derecho esencial que es el acceso al agua potable y en la situación de pobreza en la que viven muchos caudetanos. Algo bastante simple y razonable. Estés o no de acuerdo.
    Ante esta enmienda el concejal de Ciudadanos, Alagarda, dijo que estaba de acuerdo pero que votaría en contra. Porque no sabía la repercusión que estas bonificaciones tendrían en los ingresos municipales y porque además Luis Felipe le había dicho que más adelante se incorporarían estas bonificaciones. Alagarda, espérate sentao. A cambio recibirás unos 800 euros al mes.
    El concejal de Iniciativa Independiente, Ismael Tecles, dijo que votaba en contra de la moción porque la desconocía, a pesar de que un par de días antes Ganemos ya había planteado esta enmienda en el seno de una Comisión a la que él asistió. Añadió Tecles que además esta medida podía favorecer a los defraudadores, el los llamó “listos”. Ismael se refería, supongo, a los que declaran ingresos por debajo de lo real. A los defraudadores.
    Ismael , en mi opinión, estuvo muy desafortunado en este sentido, metiendo en el mismo saco a defraudadores y pobres ofende a muchos ciudadanos . El PSOE votó a favor de la enmienda hecha por Ganemos tras manifestar que aunque estaba en contra de cualquier tipo de subida en la factura del agua, dada que esta era inevitable, la propuesta de Ganemos por lo menos minimizaba su impacto sobre las rentas más bajas.
    El PP, a través de Mollá y Luis Felipe, desplegó su arsenal. Luis Felipe nos volvió a endosar un rolllo buenista y demagogo acerca del carácter de inevitable de toda medida planteada por el equipo de gobierno adquiere por el simple hecho de que él lo diga. Luis Felipe además demostró que sabe lo mismo de gestión municipal como de historia o sociología: poco. Cuando Luis Felipe indicó que en una tasa no caben bonificaciones olvidó decir que el artículo 8 de la Ley 8/89 de tasas y precios públicos se contempla claramente la posibilidad de descuentos a las familias con menos recursos.
    Mollá no entró en argumentos sesudos. Se limitó a ridiculizar la propuesta de Ganemos haciendo gracietas sobre por qué no más descuentos: un 80 % , un 100 % un 180 % decía divertido el prócer mientras los suyos le reían la broma. Aprovechó el Alcalde además para provocar al concejal Pedro Ortuño y, como siempre, hizo uso de su derecho a cortar el micro para evitar que Pedro respondiera a sus provocaciones. Hasta ahí vi yo. El resto me lo puedo imaginar tras leer tu artículo.

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