“Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa, el resto es propaganda. Su función es poner a la vista lo que está oculto, dar testimonio y, por lo tanto, molestar. Tiene fuentes, pero no amigos. Lo que los periodistas pueden ejercer, y a través de ellos la sociedad, es el mero derecho al pataleo, lo más equitativa y documentadamente posible. Criticar todo y a todos. Echar sal en la herida y guijarros en el zapato. Ver y decir el lado malo de cada cosa, que del lado bueno se encarga la oficina de prensa”
Horacio Verbitsky, periodista y escritor argentino

viernes, 15 de enero de 2016

Del escaso interés que siempre le hemos profesado a nuestro Patrimonio Arquitectónico, Histórico y Artístico y de lo poco que nos queda por salvar.

             Las Normas Urbanísticas de un pueblo deben recoger la sensibilidad y  preocupación de sus vecinos para preservar lo que tiene valor arquitectónico o histórico-artístico. Si un pueblo no le profesa, como es nuestro caso, apego a su histórico pasado, éste acabará desapareciéndo antes o después. No voy a hablar del valor arquitectónico de las viviendas de las calles San Vicente, Alfonso el Sabio o Federico García Lorca por la sencilla razón de que en ellas hay muy poco que tenga interés para ser estudiado, analizado o protegido salvo algunos azulejos "hagiográficos". Las he elegido al azar. Podría haber puesto otros nombres de calles o plazas.

      La cosa cambia si nos referimos a "La Villa" donde paseando por sus sinuosas calles de trazado medieval, uno -caudetano o forastero- puede apreciar fachadas -ya quedan muy pocas- con más de 250 años cuya arquitectura y composición rezuma interés. Admirar estas dos fachadas, en calle Vírgen de Gracia, con su hornacina de Santa Teresa, los balcones de forja o los sillares que enmarcan la puerta de acceso de piedra arenisca -la misma que empleará dos siglos después D. Paco Albalat para levantar la Plaza de Toros- es como realizar un viaje por el pasado. Lo mismo ocurre con otra situada más abajo donde podemos admirar otra hornacina dedicada a la Vírgen de Gracia y San Blás.

    Si observan, las fachadas de las tres viviendas a que hago referencia, han sido invadidas -a derecha e izquierda- por construcciones levantadas, hace tan solo unas cuantas décadas, con fachadas modernas, diseñadas por Arquitectos que no se han entretenido lo más mínimo en mirar lo que había edificado a ambos lados para, por lo menos, haber guardado cierta armonía en el Casco Antiguo. Sin embargo, estas tres viviendas, que un pueblo con sensibilidad protegería, se edificaron sin la ayuda de ningún técnico. El "maestro de obras" o "alarife" -del árabe "al' arif", que significa "experto"- era la pieza clave. ¡Ahí esta la grandeza! Es como el mundo al revés.

 ¿Hemos avanzado?. Todo lo contrario. Hemos dado un espectacular salto hacia atrás. Las viviendas de la fotografía no estan protegidas. La de quien fuera Alcalde, Juan Revenga, en la calle Mayor está totalmente abandonada y amenaza con caerse al suelo. Esta protegida y, al mismo tiempo, a punto de desaparecer, si no se actúa pronto. Cuando los criterios que se adoptan para catalogar y proteger no es el acertado, el resultado es desconcertante. 

      Por ejemplo. La fachada de la sede de la Asociación de Comparsas, situada al lado de estas viviendas, no pega ni con cola en la zona que las Normas Urbanísticas irónicamente califican como "Casco Histórico Antiguo" del que, dicho sea de paso, ya nos queda poco que salvar. Termino como he empezado. Diciendo que, por diversas causas, a lo largo del tiempo hemos demostrado poco interés en preservar nuestro Patrimonio Arquitectónico, Histórico y Artístico. 

       No pretendo polemizar. Solo reflexionar donde estamos y a donde queremos llegar. Desaparecieron todas las fuentes públicas, la Plaza del Carmen agoniza lentamente, el barrio de las Cuevas ha perdido su encanto y muchos edificios protegidos amenazan ruina en gran parte debido a la crisis económica y, sobre todo, por los constantes actos vandálicos que no hemos sabido cortar a tiempo. 

    Un buen ejemplo a seguir. Hace unos pocos años se rehabilitó una casa de las que fue promovida y levantada 100 años atrás por D. Paco Albalat, situada en la calle Santa Inés, esquina con San Jaime, respetando, en gran medida, el trazo original de su fachada. La promotora nos dio una lección en esto de preservar y mantener lo antiguo..... Se trataba de una súbdita inglesa. 






No hay comentarios:

Publicar un comentario